Desarrolla tu autoestima, paso 2. #EnvejecimientoSaludable #Aceptacion


Hace un tiempo escribí sobre la autoestima en las personas mayores, indicando el primer paso a seguir para desarrollar tu autoestima. Como comentaba, siempre es positivo realizar estos ejercicios, ya que la autoestima es un continuo y siempre se puede mejorar, para llevar una vida más sana contigo mismo/a.

¿Qué hacer para desarrollar la autoestima?

Hoy os propongo el segundo paso, LA ACEPTACIÓN, para que lo trabajéis durante esta semana:

2. – Acéptate tal y como eres

No podemos controlar todo nuestro mundo, ni todo lo que nos sucede. Hay ciertos eventos estresantes en la vida de toda persona, circunstancias de la vida, dolorosas, por las que tenemos que pasar. Y es que en la vida hay que sufrir, debemos aceptar que el sufrimiento es parte de nuestra vida. Ello no implica pensar que somos simples víctimas, títeres del destino sin voluntad propia. No.

Debemos aceptar las circunstancias, como nos vienen, porque la ACEPTACIÓN es el primer paso para la ACCIÓN. Aceptarnos es vital para comenzar a sentirnos bien y ponernos manos a la obra para cambiar aquello que no nos guste.

Si no me gusta mi pelo canoso y mis arrugas, debo aceptar que son míos y que son así. El pelo canoso y las arrugas no son más que el fruto de una larga vida vivida, miles de experiencias pasadas, buenos y malos momentos, logros obtenidos fruto del esfuerzo. Si soy testarudo, aunque no me guste, debo aceptarlo, porque es una realidad. Si puedo cambiar mi forma de actuar en determinadas situaciones y ser menos testaruda, es otro tema. Estos son dos ejemplos de aceptación.

Aceptar es, pues, admitir, más allá de nuestra opinión sobre ello. Trabajar la autoaceptación consiste en aceptar nuestra vida, nuestros pensamientos, sentimientos, deseos, nuestro cuerpo. ¿Cómo lo hacemos?

Os propongo que trabajéis la autoaceptación durante esta semana, siguiendo estos ejercicios:

– Ponte frente a gran espejo y mira tu cara y tu cuerpo. Presta atención a los sentimientos que aparecen mientras lo haces. Es probable que haya partes que te desagraden, pero debes aceptar que ese es tu cuerpo, más allá de lo que opines sobre él. Quizás te ayude decirte “Ese/a soy yo en este momento. No lo niego y lo acepto”.

Nuestra autoestima no depende de nuestro atractivo físico, pero nuestra negación a vernos y aceptarnos, sí influye en nuestra autoestima.

– Acepta tus pensamientos y sentimientos tal y como son, meros pensamientos/sentimientos, para poder después corregirlos o hacer algo al respecto, en caso de ser necesario. Puede ayudarte decirte “ahora me siento así y así (describiendo las sensaciones) y lo acepto plenamente”. Como dice el Sr. Branden “un hecho es un hecho; lo que es, es; si el sentimiento existe, existe”. 

Explórate. ¿Cúales son tus debilidades o defectos? Todos tenemos faltas y limitaciones. Si pudiéramos darnos cuenta de que el hombre no es perfecto y aceptáramos que tenemos defectos, viviríamos mejor con nosotros mismos. Conozco una frase, que dice: “en tu debilidad está tu fuerza”. Conocer tus debilidades te ayuda a vivir mejor. Te permite cambiar lo que no te gusta , mejorando tus limitaciones. También dice mucho de ti mismo pues, atreverte a hurgar donde no te gusta, tus defectos, implica valentía y coraje, así como afán de superación. Para ayudarte, puedes responder a estas cuestiones:

– Algunas de las cosas que no me gustan de mí mismo son…
– Me gusto menos cuando…
– Algunas de mis acciones que me cuesta aceptar son…
– Algunas de las situaciones que me sacan de mis casillas son…
– Si aceptara más mis sentimientos…
– Si aceptara aquello que no me gusta de mí, me sentiría…
– Algunas de las cosas que me gustan de mí mismo son….
– Me gusto más cuando…

¡A trabajar! Siempre podemos mejorar, lo único que hace falta es la voluntad. 

Saludos,
Silvia Adame Fernández
Psicóloga, Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores. 

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Os presento a George, un ejemplo de envejecimiento exitoso. Vía @MeridiaDF #Mayores


Comparto con vosotros un post de mis amigos de Meridia, que nos cuenta cómo conocieron a George, un señor mayor que TRABAJA en Disneyland. Con sus 87 años sigue activo y comprometido con la vida yendo cada día a trabajar. Me parece un muy ejemplo para mostrar, dar a conocer y derribar prejuicios sobre las personas mayores

Los años nos hacen diferenciarnos cada vez más, con lo cual, ningún mayor es igual a otros. Los no son iguales, al igual que el resto de personas, como se suele decir, cada persona es un mundo, ¿porqué los mayores no?

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EN UN RINCÓN DE DISNEYLAND: LA  ALEGRÍA DE LOS MAYORES 

August 5, 2014

“La semana pasada tuve la gran fortuna de irme con mi familia a Disneylandia. Fue una experiencia maravillosa compartir con mis nietos su primera salida fuera del país y ver su alegría al llegar a este mágico lugar.

El subirme con ellos a los juegos (no a todos) fue una gran emoción especial para mi porque me doy cuenta que todavía tengo la energía para eso y conservo mi capacidad de asombro. Y justamente cuando estábamos haciendo fila para subirnos a uno de ellos, tuve la suerte de conocer a George, un encantador adulto mayor cuya foto les comparto.

En lo poco que pude platicar con él me dijo que tiene 87 años de edad, que vive con su esposa y que hace 3 años trabaja en el parque de Disneylandia y que disfruta mucho de su trabajo, que consiste en barrer una gran área del parque, y a pesar de su edad y de estar toda la mañana bajo el fuerte sol de California, que ese día era de poco más de 30°, no pierde la sonrisa que ves en la foto, y además le hace honor al botón que porta que dice: “Happily Ever After” (Por siempre feliz). Que por cierto me regaló y lo he adoptado como lema de vida. Dios bendiga a todos los Georges del mundo.”

ELSA POMAR: EMBAJADORA DE MERIDIA. Centro de Día para Adultos Mayores.

Desarrolla tu autoestima, paso 1. #EnvejecimientoSaludable #Mayores


Buenos días.

Hoy escribo sobre la autoestima en la persona mayor. Este es un aspecto clave a tener en cuenta a todas las edades, ya que afecta a todas las áreas de nuestra vida, pero tal vez de un modo más evidente a una edad avanzada.

soledad de ancianos

¿Por qué? En primer lugar, los estereotipos y opiniones sobre las personas mayores siguen siendo hoy día negativos, no obstante, se está evolucionando hacia una imagen más positiva. Con respecto a esto, algunas de las percepciones sobre las personas mayores son, según el informe de 2010 del IMSERSO, “no pueden valerse por sí mismas y necesitan cuidados” o “están muy solos”. Cabe resaltar, que las percepciones más negativas fueron dadas, en mayor medida, por el grupo integrado de las personas mayores entrevistadas. Es por ello que creo importante tratar el tema de la autoestima en mi blog.

El modo en que nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta a todas las áreas de nuestra vida, determinando nuestra interpretación de los acontecimientos y nuestra reacción ante ellos. A modo de ejemplo, son características de una baja autoestima un deseo excesivo de agradar, ser exigente consigo mismo o una hipersensibilidad a las críticas. A la larga, puede conllevar problemas de depresión y ansiedad, entre otros muchos. Nathaniel Branden sostiene que la autoestima positiva es el requisito fundamental para vivir una vida plena, cuyos componentes son la suma de la confianza y el respeto por uno mismo.

Así, tener una autoestima adecuada implica:
Autoeficacia: confianza en nuestra capacidad de pensar y de enfrentarnos a los desafíos básicos de nuestra vida.
Respeto por uno mismo, por el simple hecho de ser persona. DERECHOS ASERTIVOS BÁSICOS.

La autoestima siempre es una cuestión de grado, un continuo, en el que cada uno tendrá una autoestima más o menos alta/baja. Desarrollar la autoestima siempre es importante, porque ésta determina cómo vamos a vivir nuestra vida y se relaciona con:

– Ser más creativos.
– Estar más preparados para afrontar situaciones estresantes y salir fortalecidos de ellas.
– Estar más predispuestos a conseguir nuestras metas.
– Ser más propensos a respetar a los demás.
– Tendremos más posibilidades de entablar relaciones positivas y enriquecedoras.

La belleza está en los ojos del que mira.

La autoestima no viene dada por el conocimiento, las conquistas amorosas o el dinero; es, en palabras del Sr. Branden, una experiencia íntima, es lo que pienso y siento sobre mi mismo. Así, el autor comenta que “el estado de una persona que no está en guerra ni consigo misma ni con las demás, es una de las características más significativas de la autoestima”.

¿Qué hacer para desarrollar la autoestima?

Hoy os propongo el primer paso, para que lo trabajéis durante esta semana:

1. – Vive el momento

Vivimos cada día, como suele decirse, “con el automático puesto”. Es muy común que realicemos nuestras actividades diarias de manera automática, mediante nuestro insconsciente, para procesar la información de un modo más rápido pues, procesar la información de manera consciente sería más lento y no nos daría tiempo de responder adecuadamente a muchos de los estímulos.

Vivir conscientemente significa poner atención en todo aquello que realizamos, centrar la mente en el presente. Si vamos caminando, poner atención en lo que vamos viendo, cómo nos movemos, cómo nos sentimos, etc., en lugar de ir pensando en eventos próximos o ya pasados.

Realizar este ejercicio continuamente ayuda a trabajar nuestra memoria. La mayor parte de nuestro fracaso se debe, principalmente, a que no hemos estado atentos a ello. Por el contrario, al realizar nuestros actos de manera consciente, prestamos atención y se memoriza, resultándonos más fácil recordar. Por ejemplo, solemos realizar muchos actos de manera inconsciente, como cerrar el coche con llave, soltar las llaves al entrar en casa, apagar el gas en la cocina, etc.

Así, os propongo que trabajéis el estar conscientes el mayor tiempo posible, pensando y sintiendo:

– ¿Qué estoy haciendo ahora?Envejecer Activo
– ¿Qué estoy pensando, viendo o escuchando?
– ¿Qué sensación física tengo?
– ¿Qué postura corporal tengo,
o qué movimientos estoy realizando?

– ¿Cómo me siento?

Espero que lo practiquéis y os guste. 

Saludos,
Silvia Adame Fernández.
Psicóloga, Máster en Gerontología.
Miembro de la Comisión de Psicología del Envejecimiento del COPAO.
Miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva.Envejecer en positivo

El afecto positivo y su relación con la salud #EnvejecimientoSaludable


El afecto positivo hace referencia a la capacidad de experimentar emociones positivas, representando la dimensión de la emocionalidad placentera. Se manifiesta a través de alegría, motivación, energía, deseos de afiliación y sentimientos de logro o éxito. Las personas con alto afecto positivo suelen experimentar sentimientos de satisfacción, gusto, entusiasmo, energía, amistad, afirmación y confianza

Mayores

Diversas investigaciones demuestran que el afecto positivo está relacionado con una mejor y una mayor longevidad. Por ejemplo, en una investigación prospectiva, de dos años de duración, realizada con personas de entre 65 y 99 años, observaron que la presencia de afecto positivo o bienestar emocional tiene un impacto distinto a la ausencia de depresión, o de afecto negativo. Además, los resultados obtenidos indicaban que el afecto positivo protegía a los individuos del deterioro físico producido por la edad, repercutiendo positivamente en su independencia funcional y esperanza de vida. Además, se ha relacionado la presencia de afecto positivo con una disminución del riesgo de infarto de miocardo y de apoplejía (Ostir, Markides, Peek y Goodwin, 2001).

A nivel más general, se ha encontrado una asociación entre afecto positivo y menores tasas de enfermedad. Si ya se conocía que el afecto negativo estaba relacionado con la enfermedad, en ese estudio se observó que el afecto positivo mostraba una asociación más fuerte con las tasas de enfermedad (relación negativa) de la que mostraba el afecto negativo. Con lo cual, la presencia de afecto positivo asociada a una menor tasa de enfermedad es más fuerte que la asociación entre una presencia de afecto negativo y la enfermedad.

La influencia positiva en la salud del afecto positivo podría explicarse mediante dos vías, la primera de ellas es la relacionada con el efecto directo que ejerce el afecto positivo sobre el sistema fisiológico. Esta afectividad positiva se ha relacionado también con unos niveles más bajos de cortisol en saliva, tasa cardíaca más baja, una menor respuesta fibrinógena al estrés y una menor respuesta inflamatoria (Steptoe, Wardle y Marmot, 2005; Steptoe, Gibson, Hamer, y Wardle, 2007). Además, se ha relacionado con unos mayores niveles de oxitocina y endorfinas (Gerra et al., 1996, 1998). Por tanto, el afecto positivo actúa como amortiguador del estrés, minimizando sus efectos negativos, y mejora la respuesta del sistema inmune

Por otro lado, algunos estudios han demostrado que la presentación de estímulos agradables tienen una repercusión en la respuesta psicobiológica. Por ejemplo, se ha observado un incremento en la actividad del córtex frontal izquierdo ante la presencia de olores agradables, y una mejora de la actividad del sistema inmune mediante un incremento en la secreción de inmunoglobulina-A, ante la presentación de estímulos verbales positivos. Asimismo, la expresión de emociones positivas repercute en una disminución del cortisol en saliva (Watanuki y Kim, 2005).  

La segunda de las vías, más indirecta, hace referencia a las conductas que llevamos a cabo mediante el afecto positivo, pues este facilita la creación y mantenimiento de vínculos sociales, protectores a su vez, de la salud. Tiene sentido que, iniciemos un mayor número de conversaciones o intentemos mantener las relaciones con los demás cuando nos sentimos bien, además de llevar a cabo más conductas de autocuidado y acciones protectoras de la salud, como realizar ejercicio físico, comer de manera saludable, etc. 

Sabiendo que experimentar afecto positivo tiene efectos realmente beneficiosos en las personas, los profesionales que trabajamos con personas mayores, sobre todo, el psicólogo, tratará siempre de crear ambientes agradables, actividades que fomenten la experiencia del afecto positivo aunque la actividad trate de trabajar otros aspectos. En mi trabajo diario, siempre busco realizar la actividad de algún modo que trabaje las emociones positivas, complementando la actividad programada ese día. Mi tono de voz y mi forma de hablar predispone al mayor a responder de un modo más alegre y positivo, además de minimizar o desvalorizar las respuestas negativas restándole importancia, por ejemplo, a las quejas típicas de los mayores sobre sus “achaques”.no-dejes-apagar-el-entusiasmo-trabaja-aspira-tiend-20120827083941-0243700076939398

Siempre es importante proponer y realizar actividades agradables, además de hacerles cumplidos cuando nos gusta algo de ellos, fijándonos en los pequeños detalles del día a día de la persona. Por ejemplo, observando esos pequeños detalles, podemos hacer un cumplido si la persona lleva un pañuelo bonito o distinto en el cuello, si se ha pelado o se ha arreglado especialmente ese día, etc. Esto es importante, y lo reflejo en este espacio, ya que he mencionado arriba que la presentación de estímulos verbales positivos mejora la respuesta del sistema inmune. Además, hacemos que la persona que reciba el cumplido se sienta muy bien, mejorando su autoconcepto y, por último, hacer cumplidos no cuesta nada y es gratis.

Os dejo una entrada del blog “Piensa en Positivo” sobre algunos de los beneficios de hacer cumplidos: http://eligetuactitud.wordpress.com/2011/07/29/haz-sonreir-a-los-demas-haz-cumplidos/

Bibliografía:

– Gerra, G., Fertomani, G., Zaimovic, A., Caccavari, R., Reali, N., Maestri, D., Avanzini, P., Monica C., Delsignore, R. y Brambilla, F. (1996). Neuroendocrine responses to emotional arousal in normal women. Neuropsychobiology, 33, 173-181. 
– Gerra, G., Zaimovic, A., Franchini, D., Palladino, M., Giucastro, G., Reali, N., Maestri, D., Caccavari, R., Delsignore, R. y Brambilla, F. (1998). Neuroendocrine responses of healthy volunteers to “techno-music”. Relationships with personality traits and emotional state. International Journal of Psychophysiology, 28, 99-111. 
– Ostir, G.V., Markides, K.S., Peek, M.K. y Goodwin, J.S. (2001). The association between emotional wellbeing and future risk of myocardial infarction in older adults. Primary Psychiatry, 8, 34-38.
– Steptoe, A., Gibson, E.L., Hamer, M. y Wardle, J. (2007). Neuroendocrine and cardiovascular correlates of positive affect measured by ecological momentary assessment and by questionnaire. Psychoneuroendocrinology, 32 (1), 56-64.
– Steptoe, A., Wardle, J. y Marmot, M. (2005). Positive affect and health-related neuroendocrine, cardiovascular, and inflammatory processes. Proceedings of the National Academy of Sciences, 102, 6508-6512.
Vázquez, C., Hervás, G.,  Rahona, J.J., y Gómez, D. (2009). Bienestar psicológico y salud: aportaciones desde la psicología positiva. Anuario de Psicología Clínica y de la Salud, 5, 15-28.

Espero que os resulte interesante. Saludos,

Silvia Adame Fernández
Licenciada en Psicología.
Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores. 

Envejecimiento Positivo

Envejecimiento con éxito en centros de mayores


Hace un tiempo hablaba del envejecimiento con éxito. Éste y otros términos, como el envejecimiento activo, están muy de moda. Pero parece que éstos sólo se utilizan en referencia a personas mayores autónomas y que se encuentran bien. No obstante, en las residencias de mayores también se puede llevar a cabo un envejecimiento con éxito. 

Basándonos en el Modelo S.O.C. (optimización selectiva con compensación), el envejecimiento con éxito se basa, en las diferencias inter e individuales y la capacidad adaptativa del ser humano, en referencia a la plasticidad cerebral y la reserva cognitiva. Ello permite el cambio de nuestro cerebro en respuesta a la experiencia o estimulación, así como el uso de mecanismos de compensación optimizando el rendimiento cognitivo. 

El término Selección hace referencia al incremento de las dificultades y limitaciones que se dan en el envejecimiento. Ante esto, la persona debe adaptar sus tareas y centrarse en aquellos dominios de alta prioridad, reajustando sus metas personales. 

Asimismo, el término Optimización implica la adaptación a la pérdida de las capacidades, optimizando aquellas actividades que se llevan a cabo. 

Por último, la Compensación consiste en adaptarse a esta pérdida de capacidades, bien con el uso de instrumentos, bien sustituyendo las actividades que ya no puede realizar con soltura para centrarse en otras más adecuadas a sus capacidades. 

¿Cómo aplicamos el modelo SOC a los centros de mayores?

Dada la situación de continuas pérdidas en la vejez, la persona tiene que ser realista y reajustar sus metas u objetivos, lo que conllevaría una mejora de su bienestar. Si la persona mayor, que se encuentra en una residencia por diferentes circunstancias, elige sus metas realistas en función a su situación, puede ser feliz y estar satisfecho/a con su vida, realizando aquellas actividades que resulten de su agrado, como dedicar tiempo a sus aficiones (pintura, costura, plantas, música, etc.), estableciendo relaciones positivas con otros usuarios de la residencia, manteniendo las relaciones positivas con sus familiares, así como mantener el contacto con vecinos y amistades, invitándoles a visitarlo/a. No podemos cambiar su situación, pero sí podemos contribuir a su bienestar haciendo posible la selección, optimización y compensación de las pérdidas reajustando las metas personales y realizando actividades agradables.

Además, es muy importante para las personas que viven en centros de mayores sentir que tienen algún control sobre su vida. Esto se puede realizar tomando algunas decisiones, como escoger la ropa, actividades a realizar, dedicar tiempo al autocuidado y elegir con qué personas relacionarse y dedicar tiempo a ello.

¿Qué opináis al respecto? Espero que este post sea de vuestro agrado.

Un saludo, 

Silvia Adame Fernández

Psicóloga especializada en Gerontología y Dependencia.

Envejecer en positivo

Cinco pasos para una jubilación satisfactoria


Cuando una persona se jubila, se produce un cambio brusco en su vida, pues se produce una modificación en sus hábitos. La vida cotidiana cambia de un día para otro, antes orientada a la labor profesional, la persona pasa a disponer de gran cantidad de tiempo libre. Por otro lado, las relaciones sociales asociadas al trabajo se ven reducidas. Por ello, es importante realizar un plan de acción para ocupar el tiempo libre, haciendo frente a estos cambios.

Nietos

  1. Visión positiva de la situación. Concebir estos cambios como una oportunidad para realizar todas aquellas actividades que siempre ha querido realizar y ha ido posponiendo para cuando “tuviera tiempo”, en lugar de percibir la jubilación como un aspecto negativo, indicativo de que ya no es necesario para la sociedad, es vital para una jubilación exitosa. Después de la jubilación hay vida, y mucho por hacer. Puede resultar muy útil para la sociedad ayudando a otras personas, mediante el voluntariado, incluso viajando resulta útil, colaborando en la mejora de la economía del sector turístico. Por lo tanto, todo depende del cristal con que se mire y siempre es mejor una visión positiva que negativa de la situación.
  2. Conocerse a sí mismo. El segundo paso para ocupar el tiempo libre es dedicar cierto tiempo a reflexionar sobre nuestras características personales, nuestros pensamientos y emociones. Preguntas como ¿qué aspectos me caracterizan?, ¿cuáles son mis necesidades en la situación actual?, ¿qué actuaciones podría llevar a cabo para cubrir estas necesidades?, ¿qué actividades podría realizar para sentirme bien conmigo mismo? La respuesta a estas preguntas es crucial para proporcionar una lista de actuaciones a llevar a cabo, personalizada, evitando la inactividad y los pensamientos negativos tras la jubilación.
  3. Los contactos sociales. Debido a que ya no es necesario realizar actividades fuera de casa (como ocurría antes con el trabajo), puede que disminuyan las salidas y las relaciones con otras personas. Salir y relacionarse con otros favorece la expresión de emociones positivas, alejando las negativas (sentimiento de soledad, depresión, ansiedad, etc.). Además, las relaciones positivas son enriquecedoras y mejoran la percepción sobre uno mismo, aumentando la felicidad. Existen diversas actividades que se pueden realizar junto con otras personas, como realizar ejercicio físico, salir a cenar, aprender cualquier tipo de baile, realizar voluntariado, etc.
  4. La organización del tiempo libre. Dedicar tiempo a la realización de actividades agradables propicia un pensamiento positivo, siendo beneficioso para la salud. Una vez hemos reflexionado sobre las posibles actividades a las que podemos dedicar nuestro tiempo, conviene pensar cuánto tiempo a la semana nos gustaría dedicar a cada actividad, en función de la importancia y tiempo requerido. Para ello, realizaremos una tabla con los días de la semana y un horario. Es importante tener en cuenta las horas que debemos dedicar a las actividades cotidianas, como comer, dormir o el autocuidado. Éste último es muy importante, pues también influye positivamente en la percepción sobre uno mismo.
  5. La apertura a la experiencia. Consiste en estar abierto a vivir nuevas experiencias y realizar diversas actividades, entre otras características. La apertura a la experiencia es un rasgo de personalidad que influye en el bienestar de la persona. Es por ello que es un paso más hacia una jubilación satisfactoria. No cerrarse ante nuevas vivencias y posibilidades nos va a permitir disfrutar de la vida, viviendo experiencias enriquecedoras y gratificantes. ¿Cómo fomentamos nuestra apertura a la experiencia? Aprovechar las oportunidades que la vida nos ofrece, asistiendo a talleres o cursos, apuntarnos a viajes organizados, etc. En definitiva, consiste en no cerrarnos ante nuevas oportunidades que tengamos a nuestra disposición.

Bicis

Estas son algunas de las indicaciones que pueden llevarse a cabo para afrontar positivamente los cambios asociados a la jubilación. Mi consejo es disfrutar de la vida, pues sólo disponemos de una vida y el tiempo no se detiene.

Silvia Adame es psicóloga especialista en gerontología y dependencia, además de la responsable de Envejecer en positivo. Podéis seguirla en TwitterLinkedin y Pinterest.

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Huertos terapéuticos en residencias


Post de Inforesidencias.com
Comparto con vosotros un post de Inforesidencias.com que me ha gustado mucho.He visto huertos en residencias, pero no los había visto elevados para que todos puedan participar.

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En el primer viaje que organizó Inforesidencias.com a Suecia para ver cómo funcionaban allí las residencias tuvimos la ocasión de visitar el “jardín de los sentidos”, un espacio exterior en una residencia en el que todo estaba pensado para que una persona mayor experimentase con la vista, el oído, el tacto y el olfato (el gusto no lo tocaban).  Así, habíadiferentes texturas en el suelo para que al caminar se notase que algo iba cambiando; flores aromáticas y de muchos colores; árbloles cuyas hojas sonaban al viento y muchas plantas situadas en unas jardineras elevadas que dejaban las plantas a una altura que permitía a cualquiera poder tocar la tierra, o las mismas plantas sin agacharse.

Huertos terapéuticos

Han pasado diez años desde ese primer viaje y ahora ya resulta común encontrar jardines terapéuticos y huertos terapéuticos en residencias.Recientemente ha sido noticia que cuatro residencias de la Comunidad de Madrid han implantado este tipo de huertos en sus jardines: “Se trata de una iniciativa que pretende mejorar la calidad de vida de los residentes, mediante la lucha contra el aislamiento fomentando las salidas a los espacios exteriores, potenciar las capacidades personales para favorecer la autonomía y la autorrealización, al tiempo que crea espacios de trabajo que rompan la rutina y estimulen la ilusión.” Ver noticia.

Para quien éste le parezca un tema interesante, recomendamos un artículo científico publicado en la revista Neuropsycological Trends de Diciembre de 2012 titulado “Implicando a empleados y residentes de residencias para personas mayores en el diseño de jardines terapéuticos mediante la técnica del focus group“.