Os presento a George, un ejemplo de envejecimiento exitoso. Vía @MeridiaDF #Mayores


Comparto con vosotros un post de mis amigos de Meridia, que nos cuenta cómo conocieron a George, un señor mayor que TRABAJA en Disneyland. Con sus 87 años sigue activo y comprometido con la vida yendo cada día a trabajar. Me parece un muy ejemplo para mostrar, dar a conocer y derribar prejuicios sobre las personas mayores

Los años nos hacen diferenciarnos cada vez más, con lo cual, ningún mayor es igual a otros. Los no son iguales, al igual que el resto de personas, como se suele decir, cada persona es un mundo, ¿porqué los mayores no?

______________________________________________________________________________________

EN UN RINCÓN DE DISNEYLAND: LA  ALEGRÍA DE LOS MAYORES 

August 5, 2014

“La semana pasada tuve la gran fortuna de irme con mi familia a Disneylandia. Fue una experiencia maravillosa compartir con mis nietos su primera salida fuera del país y ver su alegría al llegar a este mágico lugar.

El subirme con ellos a los juegos (no a todos) fue una gran emoción especial para mi porque me doy cuenta que todavía tengo la energía para eso y conservo mi capacidad de asombro. Y justamente cuando estábamos haciendo fila para subirnos a uno de ellos, tuve la suerte de conocer a George, un encantador adulto mayor cuya foto les comparto.

En lo poco que pude platicar con él me dijo que tiene 87 años de edad, que vive con su esposa y que hace 3 años trabaja en el parque de Disneylandia y que disfruta mucho de su trabajo, que consiste en barrer una gran área del parque, y a pesar de su edad y de estar toda la mañana bajo el fuerte sol de California, que ese día era de poco más de 30°, no pierde la sonrisa que ves en la foto, y además le hace honor al botón que porta que dice: “Happily Ever After” (Por siempre feliz). Que por cierto me regaló y lo he adoptado como lema de vida. Dios bendiga a todos los Georges del mundo.”

ELSA POMAR: EMBAJADORA DE MERIDIA. Centro de Día para Adultos Mayores.

Anuncios

Desarrolla tu autoestima, paso 1. #EnvejecimientoSaludable #Mayores


Buenos días.

Hoy escribo sobre la autoestima en la persona mayor. Este es un aspecto clave a tener en cuenta a todas las edades, ya que afecta a todas las áreas de nuestra vida, pero tal vez de un modo más evidente a una edad avanzada.

soledad de ancianos

¿Por qué? En primer lugar, los estereotipos y opiniones sobre las personas mayores siguen siendo hoy día negativos, no obstante, se está evolucionando hacia una imagen más positiva. Con respecto a esto, algunas de las percepciones sobre las personas mayores son, según el informe de 2010 del IMSERSO, “no pueden valerse por sí mismas y necesitan cuidados” o “están muy solos”. Cabe resaltar, que las percepciones más negativas fueron dadas, en mayor medida, por el grupo integrado de las personas mayores entrevistadas. Es por ello que creo importante tratar el tema de la autoestima en mi blog.

El modo en que nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta a todas las áreas de nuestra vida, determinando nuestra interpretación de los acontecimientos y nuestra reacción ante ellos. A modo de ejemplo, son características de una baja autoestima un deseo excesivo de agradar, ser exigente consigo mismo o una hipersensibilidad a las críticas. A la larga, puede conllevar problemas de depresión y ansiedad, entre otros muchos. Nathaniel Branden sostiene que la autoestima positiva es el requisito fundamental para vivir una vida plena, cuyos componentes son la suma de la confianza y el respeto por uno mismo.

Así, tener una autoestima adecuada implica:
Autoeficacia: confianza en nuestra capacidad de pensar y de enfrentarnos a los desafíos básicos de nuestra vida.
Respeto por uno mismo, por el simple hecho de ser persona. DERECHOS ASERTIVOS BÁSICOS.

La autoestima siempre es una cuestión de grado, un continuo, en el que cada uno tendrá una autoestima más o menos alta/baja. Desarrollar la autoestima siempre es importante, porque ésta determina cómo vamos a vivir nuestra vida y se relaciona con:

– Ser más creativos.
– Estar más preparados para afrontar situaciones estresantes y salir fortalecidos de ellas.
– Estar más predispuestos a conseguir nuestras metas.
– Ser más propensos a respetar a los demás.
– Tendremos más posibilidades de entablar relaciones positivas y enriquecedoras.

La belleza está en los ojos del que mira.

La autoestima no viene dada por el conocimiento, las conquistas amorosas o el dinero; es, en palabras del Sr. Branden, una experiencia íntima, es lo que pienso y siento sobre mi mismo. Así, el autor comenta que “el estado de una persona que no está en guerra ni consigo misma ni con las demás, es una de las características más significativas de la autoestima”.

¿Qué hacer para desarrollar la autoestima?

Hoy os propongo el primer paso, para que lo trabajéis durante esta semana:

1. – Vive el momento

Vivimos cada día, como suele decirse, “con el automático puesto”. Es muy común que realicemos nuestras actividades diarias de manera automática, mediante nuestro insconsciente, para procesar la información de un modo más rápido pues, procesar la información de manera consciente sería más lento y no nos daría tiempo de responder adecuadamente a muchos de los estímulos.

Vivir conscientemente significa poner atención en todo aquello que realizamos, centrar la mente en el presente. Si vamos caminando, poner atención en lo que vamos viendo, cómo nos movemos, cómo nos sentimos, etc., en lugar de ir pensando en eventos próximos o ya pasados.

Realizar este ejercicio continuamente ayuda a trabajar nuestra memoria. La mayor parte de nuestro fracaso se debe, principalmente, a que no hemos estado atentos a ello. Por el contrario, al realizar nuestros actos de manera consciente, prestamos atención y se memoriza, resultándonos más fácil recordar. Por ejemplo, solemos realizar muchos actos de manera inconsciente, como cerrar el coche con llave, soltar las llaves al entrar en casa, apagar el gas en la cocina, etc.

Así, os propongo que trabajéis el estar conscientes el mayor tiempo posible, pensando y sintiendo:

– ¿Qué estoy haciendo ahora?Envejecer Activo
– ¿Qué estoy pensando, viendo o escuchando?
– ¿Qué sensación física tengo?
– ¿Qué postura corporal tengo,
o qué movimientos estoy realizando?

– ¿Cómo me siento?

Espero que lo practiquéis y os guste. 

Saludos,
Silvia Adame Fernández.
Psicóloga, Máster en Gerontología.
Miembro de la Comisión de Psicología del Envejecimiento del COPAO.
Miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva.Envejecer en positivo

Aprovechar al máximo las oportunidades para tener un bienestar físico, psíquico y social.


Especial Envejecer y en Envejecimiento Activo del IMSERSO:
Según la OMS el envejecimiento activo es el proceso de aprovechar al máximo las oportunidades para tener un bienestar físico, psíquico y social durante toda la vida. El objetivo es extender la calidad y esperanza de vida a edades avanzadas. Además de continuar siendo activo físicamente, es importante permanecer activo social y mentalmente participando en: actividades recreativas, actividades con carácter voluntario o remuneradas, actividades culturales y sociales, actividades educativas, vida diaria en familia y en la comunidad.
El envejecimeinto tiene lugar en el contexto social de amigos, compañeros, vecinos y familiares. Esta es la razón por la que la interdependencia y la solidaridad entre generaciones son principios importantes del envejecimiento activo. La Real Academia Española define el Envejecer como “Dicho de una persona o de una cosa: Hacerse vieja o antigua” o “Durar, permanecer por mucho tiempo”. Pero el proceso de envejecimiento es algo más.

Las personas mayores representan el grupo de población más variado y heterogéneo, con diferencias biológicas, físicas, mentales, culturales, históricas… que no sólo las distinguen de los adultos y de los niños, sino que también les hace ser diferentes entre ellos mismos, por lo que podríamos concluir que sólo comparten el “envejecimiento cronológico”, pero no el vital.

Durante el envejecimiento no sólo se producen pérdidas y deterioros, también se mantienen los aprendizajes y la experiencia, e incluso se desarrollan o aprenden nuevas habilidades para la adaptación y afrontamiento de estas pérdidas, así como la capacidad para seguir creando y participando socialmente, formando parte de la sociedad.

La calidad de vida de los mayores depende de factores biológicos (asociados a la salud y la enferrmedad), pero además los factores sociales, culturales, los hábitos de vida y las características personales de cada mayor influyen en la vivencia y grado de satisfacción de esta calidad de vida.

La atención y el abordaje profesional del envejecimiento debe ser, por tanto, desde una perspectiva multidisciplinar e interdisciplinar.

Este especial es parte del reconocimiento social a las personas mayores y a su envejecimiento, y una llamada de atención a los profesionales y a la sociedad en general de la importancia de conocer esta etapa vital que puede representar una cuarta parte (y en ocasiones un tercio) de la vida de una persona.

Cinco pasos para una jubilación satisfactoria


Cuando una persona se jubila, se produce un cambio brusco en su vida, pues se produce una modificación en sus hábitos. La vida cotidiana cambia de un día para otro, antes orientada a la labor profesional, la persona pasa a disponer de gran cantidad de tiempo libre. Por otro lado, las relaciones sociales asociadas al trabajo se ven reducidas. Por ello, es importante realizar un plan de acción para ocupar el tiempo libre, haciendo frente a estos cambios.

Nietos

  1. Visión positiva de la situación. Concebir estos cambios como una oportunidad para realizar todas aquellas actividades que siempre ha querido realizar y ha ido posponiendo para cuando “tuviera tiempo”, en lugar de percibir la jubilación como un aspecto negativo, indicativo de que ya no es necesario para la sociedad, es vital para una jubilación exitosa. Después de la jubilación hay vida, y mucho por hacer. Puede resultar muy útil para la sociedad ayudando a otras personas, mediante el voluntariado, incluso viajando resulta útil, colaborando en la mejora de la economía del sector turístico. Por lo tanto, todo depende del cristal con que se mire y siempre es mejor una visión positiva que negativa de la situación.
  2. Conocerse a sí mismo. El segundo paso para ocupar el tiempo libre es dedicar cierto tiempo a reflexionar sobre nuestras características personales, nuestros pensamientos y emociones. Preguntas como ¿qué aspectos me caracterizan?, ¿cuáles son mis necesidades en la situación actual?, ¿qué actuaciones podría llevar a cabo para cubrir estas necesidades?, ¿qué actividades podría realizar para sentirme bien conmigo mismo? La respuesta a estas preguntas es crucial para proporcionar una lista de actuaciones a llevar a cabo, personalizada, evitando la inactividad y los pensamientos negativos tras la jubilación.
  3. Los contactos sociales. Debido a que ya no es necesario realizar actividades fuera de casa (como ocurría antes con el trabajo), puede que disminuyan las salidas y las relaciones con otras personas. Salir y relacionarse con otros favorece la expresión de emociones positivas, alejando las negativas (sentimiento de soledad, depresión, ansiedad, etc.). Además, las relaciones positivas son enriquecedoras y mejoran la percepción sobre uno mismo, aumentando la felicidad. Existen diversas actividades que se pueden realizar junto con otras personas, como realizar ejercicio físico, salir a cenar, aprender cualquier tipo de baile, realizar voluntariado, etc.
  4. La organización del tiempo libre. Dedicar tiempo a la realización de actividades agradables propicia un pensamiento positivo, siendo beneficioso para la salud. Una vez hemos reflexionado sobre las posibles actividades a las que podemos dedicar nuestro tiempo, conviene pensar cuánto tiempo a la semana nos gustaría dedicar a cada actividad, en función de la importancia y tiempo requerido. Para ello, realizaremos una tabla con los días de la semana y un horario. Es importante tener en cuenta las horas que debemos dedicar a las actividades cotidianas, como comer, dormir o el autocuidado. Éste último es muy importante, pues también influye positivamente en la percepción sobre uno mismo.
  5. La apertura a la experiencia. Consiste en estar abierto a vivir nuevas experiencias y realizar diversas actividades, entre otras características. La apertura a la experiencia es un rasgo de personalidad que influye en el bienestar de la persona. Es por ello que es un paso más hacia una jubilación satisfactoria. No cerrarse ante nuevas vivencias y posibilidades nos va a permitir disfrutar de la vida, viviendo experiencias enriquecedoras y gratificantes. ¿Cómo fomentamos nuestra apertura a la experiencia? Aprovechar las oportunidades que la vida nos ofrece, asistiendo a talleres o cursos, apuntarnos a viajes organizados, etc. En definitiva, consiste en no cerrarnos ante nuevas oportunidades que tengamos a nuestra disposición.

Bicis

Estas son algunas de las indicaciones que pueden llevarse a cabo para afrontar positivamente los cambios asociados a la jubilación. Mi consejo es disfrutar de la vida, pues sólo disponemos de una vida y el tiempo no se detiene.

Silvia Adame es psicóloga especialista en gerontología y dependencia, además de la responsable de Envejecer en positivo. Podéis seguirla en TwitterLinkedin y Pinterest.

Visita el blog de Eldersarea

Psicogerontología. Entrevista de Eldersarea


Entrevista a Silvia Adame, psicóloga especialista en gerontología

Tal y como expresamos en nuestra presentación, queremos que este sea un espacio abierto a las experiencias y los conocimientos de todas aquellas personas que quieran aportar su visión particular para la mejora de la calidad de vida de nuestros mayores En esa línea, nos interesa muchísimo lo que los profesionales tienen que decir al respecto, por lo que tenemos la satisfacción de haber podido hablar con Silvia Adame, psicóloga especialista en gerontología y dependencia, además de la responsable de Envejecer en positivo. Podéis seguirla en TwitterLinkedin y Pinterest.
Os dejamos aquí la interesante charla que hemos mantenido con ella. ¡Gracias por tu tiempo Silvia!
Silvia Adame
Es común ver a profesionales gerontólogos que inician su camino laboral trabajando con menores, como es tu caso Silvia. ¿Podrías contarnos a qué se debió tu cambio, a simple vista, tan radical?
Desde que comencé a estudiar psicología me interesó el tema de los mayores. Cuando estudiaba la adultez tardía me acordaba de mis abuelos y sentía curiosidad por saber más acerca de las temáticas relacionadas con las personas mayores. Después me interesé un poco por el trabajo con niños, pues quería probar en más ámbitos de la psicología para decidir mi futuro profesional. Más bien fue el destino quien fue poniendo en mi camino el trabajo con menores, pero llegó un momento en el que decidí volver al estudio de la gerontología. En realidad, no sé qué fue lo que me hizo dar ese cambio. Tal vez fuera el hecho de que siempre había estado ahí ese interés y pasión por aprender más sobre el trabajo con personas mayores y pensé ¿por qué no? La verdad es que estoy muy contenta con mi elección, aunque ahora mismo la situación para encontrar trabajo es un tanto complicada. Siento que es lo que me gusta y lo que quiero hacer.
En ocasiones, es posible asociar el comportamiento que tenemos las personas al inicio de la vida y al final, como si con la edad volviésemos de alguna forma a ser niños. ¿Encuentras en tu día a día ejemplos de este fenómeno?
Si en algún aspecto podemos parecernos a los niños cuando somos mayores, puede ser en que, dado todo lo vivido, son menos importantes las normas sociales y nos da más igual lo que piensen los demás. Los niños pequeños no sienten vergüenza por lo que hacen, a no ser que los mayores les riñan por ello. Hay estudios que defienden que, conforme nuestra percepción del tiempo es más finita, es decir, percibimos que el tiempo que nos queda es más limitado, como en la adultez tardía, tendemos a regirnos menos por pautas normativas (normas sociales) y tendemos más hacia el autocontrol, teniendo más libertad de elección. En resumen, nos regimos más por nuestras propias normas, siendo menos importantes las normas sociales.En tu blog has hablado en alguna ocasión de la jubilación, ¿crees necesaria una cierta preparación psicológica para esa nueva etapa de la vida? ¿Cómo podemos hacerlo?

La jubilación trae consigo muchos cambios en la vida de la persona. En primer lugar, la persona pasa de tener una ocupación a tener todo el tiempo del mundo. Además, se da un cambio de estatus, pasando de ser trabajador a jubilado; un cambio socioeconómico, en la red social, entre otros. Por ello, es necesario preparar la jubilación con antelación, siempre que se pueda, adelantándonos a esos cambios para llevarlos de la mejor manera posible.

En la preparación para la jubilación son importantes aspectos como el autoconocimiento, de cara a realizar actividades que siempre nos han gustado o hemos querido realizar; organizar el tiempo libre; mantener, reforzar y/o aumentar los contactos sociales; pero sobre todo, tener metas y objetivos, que son los que nos hacen tener algo por lo que vivir.

La parte psicológica también es muy importante una vez hemos superado la frontera entre el trabajo y el retiro. ¿Cuáles dirías que son las principales actuaciones para un envejecimiento más saludable, desde el punto de vista de la psicología?

Serán beneficiosas todas aquellas actividades que refuercen las destrezas y competencias personales, manteniendo a la persona activa social, física y mentalmente. Por ello,  es importante  ejercitar la mente, un ejercicio físico continuado, repercutiendo este último en el estado de ánimo, el estrés y la ansiedad y el funcionamiento intelectual, entre otros.

Además, realizar numerosas actividades, como actividades agradables y conductas altruistas de apoyo, como el voluntariado, tienen implicaciones positivas en la persona, además de favorecer una continua estimulación.

Una de los principales temores de las personas con familiares en edad avanzada es la aparición de demencias. ¿Podrías ilustrarnos con alguna señal de alarma para detectarlas rápidamente?

El fallo de la memoria reciente es el principal indicador de que algo está cambiando. La mayoría de las demencias van precedidas de deterioro cognitivo leve (D.C.L.). Hay que estar atentos ante fallos de la memoria, si descolocan las cosas; problemas con el lenguaje (no encuentra la palabra), desorientación espacial y/o temporal, si se observa un deterioro en el razonamiento y el cálculo, así como si se ve afectada la realización de las actividades de la vida diaria.

A día de hoy la demencia no tiene cura, pero según los trabajos de algunos expertos, puede minimizarse el avance e incluso hasta detenerse. ¿Qué opinión tienes al respecto? ¿Tienes alguna línea maestra a seguir en estos casos?

Dado que a día de hoy todavía no se conocen sus causas ni su curación, aunque sí su inicio y algunos factores asociados, no creo que se pueda asegurar que tal o cual factor pueda evitar o prevenir las demencias, como el Alzheimer, una de las más comunes y más estudiadas. Sin embargo, sí estoy convencida de que se puede postergar su aparición y ralentizar su evolución mediante las terapias de psicoestimulación y farmacológicas. Lo más importante, por lo tanto, es la prevención.

A la hora de intervenir a través de la estimulación cognitiva, y conociendo las fases generalizadas del deterioro cognitivo, trato de trabajar aquellas capacidades en las que hay cierta dificultad, para mantenerlas el mayor tiempo posible y potenciar las capacidades preservadas, reduciendo el avance del deterioro cognitivo.

A menudo se asocia la vejez con la dependencia. Sabiendo que en cierta medida esto es inevitable, creemos que ciertos hábitos de vida nos pueden ayudar a minimizar esta dependencia con la madurez. ¿Nos darías unos breves consejos al respecto?

Para postergar la aparición de dependencia es aconsejable llevar un estilo de vida activo y saludable. Para ello, se debe hacer una buena distribución del tiempo del que disponemos. Es importante llevar una alimentación sana y equilibrada, realizar ejercicio físico con regularidad, dedicar tiempo al autocuidado, mantener y aumentar las relaciones sociales, así como al ocio y tiempo libre. Resumiendo, lo más importante es la actividad física, mental y social, implicándose en múltiples actividades que generen satisfacción.

Sabemos que estás interesada en la afectividad y la sexualidad entre personas mayores, una cuestión que puede ser considerada como tabú en nuestra sociedad. Muchos expertos lo ven como una parte esencial para una vida plena, ¿qué opinión tienes al respecto? ¿Cómo podemos ayudar a romper las barreras psicológicas que tenemos?

Parece que nos cuesta imaginar que las personas mayores tienen deseos sexuales y se considera como un acto deshonesto, sólo por el mero hecho de ser mayores. Nos cuesta imaginar que nuestros familiares mayores tienen esas necesidades o practican sexo. Hay que cambiar la visión de la sociedad acerca de la sexualidad en la vejez. Para romper esas barreras, debemos entender que, como personas que somos, tenemos necesidades sexuales y afectivas independientemente de la edad y que, la expresión de la sexualidad no tiene porqué incluir el coito. Pueden ser caricias y/o cualquier acto que implique placer.

Como buena conocedora la de la relajación en la imaginación, ¿podrías explicarnos de forma sencilla de qué se trata? ¿Cómo puede ayudar a nuestros mayores?

flores_soleadas-1024x768La relajación en la imaginación es un tipo de relajación que se realiza a través de la evocación de imágenes mentales, que producen un alto grado de relajación, con la ayuda de música relajante para la persona. Consiste, pues, en imaginar situaciones agradables, donde la persona se siente completamente segura y tranquila, como darse un baño relajante, tumbarse en un prado y sentir el calor producido por los rayos del sol sobre nuestro cuerpo, o pasear por la arena de una playa desierta. Al conseguir un estado de relajación y desconexión de nuestra mente, el cuerpo también se relaja. Para que la relajación en la imaginación funcione correctamente, hay que practicar. Su práctica continuada produce efectos beneficiosos sobre la salud.


CUARTO DE BAÑOAdemás de los efectos beneficiosos sobre la salud que puede tener su uso con personas mayores, sirve para mejorar funciones cognitivas como la atención y la concentración. También sirve para desconectar un poco de nuestras vidas y los problemas, ya que nos sentimos muy bien y podemos vivir mentalmente cualquier situación agradable. Por ejemplo, podemos ver fotos de un lugar que nos guste y después practicar imaginando que lo visitamos y pasamos allí un rato agradable. Al evocar emociones positivas, provoca también en la persona un mayor bienestar tras la relajación. Por lo tanto, su uso con personas mayores tendría efectos beneficiosos para su salud física y mental.

En eldersarea creemos que la tecnología puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, fomentando el envejecimiento activo y facilitando ciertas tareas habituales. ¿Utilizas alguna nueva tecnología en tu trabajo diario en gerontología?

Para empezar, siempre que imparto un taller, lo hago usando Power Point. Además, en uno de los centros de mayores donde he estado (y voy a menudo de visita) intervenimos en estimulación cognitiva con un programa de ordenador táctil llamado Gradior. A los mayores les gusta mucho e incluso algunos discuten por ser los primeros en “jugar” con el ordenador. Por último, en Cruz Roja, donde voy como voluntaria una vez por semana, estamos impartiendo un taller de iniciación a las nuevas tecnologías, ya que creemos que es muy importante para las personas mayores la adaptación a los cambios de la sociedad.

Las personas mayores demandan una mayor independencia con garantías, ¿consideras que no estamos aprovechando el potencial de la tecnología para ayudarles en este sentido? ¿Cómo podemos avanzar en ello?

Creo que, en este sentido se podría hacer mucho más. Se invierte tiempo y recursos para un envejecimiento activo, se promociona también el uso de las nuevas tecnologías para ello, pero no llega a todos los mayores que se podría llegar. No se dedican los suficientes recursos y creo que se debería hacer mejor, porque hay una gran brecha tecnológica que va a producir mucho sentimiento de soledad. Las tecnologías están cada día más presentes en nuestra vida diaria, pasamos el día pegados al móvil con el Whatsapp, por ejemplo, y nuestros abuelos no suelen entender la mitad de las conversaciones sobre Facebook, Twitter o Whatsapp. Yo lo estoy observando en mis reuniones familiares. Se quedan aislados en las conversaciones y, si esto aún no pasa mucho, sí va a pasar en muy poco tiempo, a no ser que se introduzca aún más a nuestros mayores en estas tecnologías.

Por supuesto, las nuevas tecnologías son importantísimas para mantener a nuestros mayores el mayor tiempo posibles en sus casas, ofreciendo seguridad y conexión con el mundo exterior. Este es un aspecto muy importante también, en el que ya está trabajando.

Podríamos trabajar en ello también usando más los ordenadores desde las asociaciones u organizaciones como Cruz Roja, mediante el voluntariado, por ejemplo, yendo a casas de personas mayores una vez a la semana para explicarles y ayudarles a solventar problemas con el ordenador. Tampoco me lo he planteado antes, pero el voluntariado puede hacer mucho bien y se puede utilizar en este ámbito.

Para terminar, y siendo conscientes de la importancia de la cultura para una vida plena, queremos seguir una tradición para conocernos mejor por medio de nuestros gustos. Dinos una película, una canción y un libro que eres capaz de revisitar de tiempo en tiempo.

“En busca de la felicidad”, de Will Smith es una película que me motiva ya que el protagonista, a pesar de las adversidades y con su persistencia y alta motivación, consigue su objetivo tras mucho esfuerzo y dedicación. Una canción que me gusta muchísimo, flamenquilla, es “El sabor de la vida”, de Navajita Plateá. Por último, un libro que siempre tengo a mano y del que leo partes de vez en cuando es el famoso libro “Fish”, de Stephen C. Lundin, Harry Paul y John Christensen.

Visita el blog de Eldersarea

Envejecer en positivo