Os presento a George, un ejemplo de envejecimiento exitoso. Vía @MeridiaDF #Mayores


Comparto con vosotros un post de mis amigos de Meridia, que nos cuenta cómo conocieron a George, un señor mayor que TRABAJA en Disneyland. Con sus 87 años sigue activo y comprometido con la vida yendo cada día a trabajar. Me parece un muy ejemplo para mostrar, dar a conocer y derribar prejuicios sobre las personas mayores

Los años nos hacen diferenciarnos cada vez más, con lo cual, ningún mayor es igual a otros. Los no son iguales, al igual que el resto de personas, como se suele decir, cada persona es un mundo, ¿porqué los mayores no?

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EN UN RINCÓN DE DISNEYLAND: LA  ALEGRÍA DE LOS MAYORES 

August 5, 2014

“La semana pasada tuve la gran fortuna de irme con mi familia a Disneylandia. Fue una experiencia maravillosa compartir con mis nietos su primera salida fuera del país y ver su alegría al llegar a este mágico lugar.

El subirme con ellos a los juegos (no a todos) fue una gran emoción especial para mi porque me doy cuenta que todavía tengo la energía para eso y conservo mi capacidad de asombro. Y justamente cuando estábamos haciendo fila para subirnos a uno de ellos, tuve la suerte de conocer a George, un encantador adulto mayor cuya foto les comparto.

En lo poco que pude platicar con él me dijo que tiene 87 años de edad, que vive con su esposa y que hace 3 años trabaja en el parque de Disneylandia y que disfruta mucho de su trabajo, que consiste en barrer una gran área del parque, y a pesar de su edad y de estar toda la mañana bajo el fuerte sol de California, que ese día era de poco más de 30°, no pierde la sonrisa que ves en la foto, y además le hace honor al botón que porta que dice: “Happily Ever After” (Por siempre feliz). Que por cierto me regaló y lo he adoptado como lema de vida. Dios bendiga a todos los Georges del mundo.”

ELSA POMAR: EMBAJADORA DE MERIDIA. Centro de Día para Adultos Mayores.

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Desarrolla tu autoestima, paso 1. #EnvejecimientoSaludable #Mayores


Buenos días.

Hoy escribo sobre la autoestima en la persona mayor. Este es un aspecto clave a tener en cuenta a todas las edades, ya que afecta a todas las áreas de nuestra vida, pero tal vez de un modo más evidente a una edad avanzada.

soledad de ancianos

¿Por qué? En primer lugar, los estereotipos y opiniones sobre las personas mayores siguen siendo hoy día negativos, no obstante, se está evolucionando hacia una imagen más positiva. Con respecto a esto, algunas de las percepciones sobre las personas mayores son, según el informe de 2010 del IMSERSO, “no pueden valerse por sí mismas y necesitan cuidados” o “están muy solos”. Cabe resaltar, que las percepciones más negativas fueron dadas, en mayor medida, por el grupo integrado de las personas mayores entrevistadas. Es por ello que creo importante tratar el tema de la autoestima en mi blog.

El modo en que nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta a todas las áreas de nuestra vida, determinando nuestra interpretación de los acontecimientos y nuestra reacción ante ellos. A modo de ejemplo, son características de una baja autoestima un deseo excesivo de agradar, ser exigente consigo mismo o una hipersensibilidad a las críticas. A la larga, puede conllevar problemas de depresión y ansiedad, entre otros muchos. Nathaniel Branden sostiene que la autoestima positiva es el requisito fundamental para vivir una vida plena, cuyos componentes son la suma de la confianza y el respeto por uno mismo.

Así, tener una autoestima adecuada implica:
Autoeficacia: confianza en nuestra capacidad de pensar y de enfrentarnos a los desafíos básicos de nuestra vida.
Respeto por uno mismo, por el simple hecho de ser persona. DERECHOS ASERTIVOS BÁSICOS.

La autoestima siempre es una cuestión de grado, un continuo, en el que cada uno tendrá una autoestima más o menos alta/baja. Desarrollar la autoestima siempre es importante, porque ésta determina cómo vamos a vivir nuestra vida y se relaciona con:

– Ser más creativos.
– Estar más preparados para afrontar situaciones estresantes y salir fortalecidos de ellas.
– Estar más predispuestos a conseguir nuestras metas.
– Ser más propensos a respetar a los demás.
– Tendremos más posibilidades de entablar relaciones positivas y enriquecedoras.

La belleza está en los ojos del que mira.

La autoestima no viene dada por el conocimiento, las conquistas amorosas o el dinero; es, en palabras del Sr. Branden, una experiencia íntima, es lo que pienso y siento sobre mi mismo. Así, el autor comenta que “el estado de una persona que no está en guerra ni consigo misma ni con las demás, es una de las características más significativas de la autoestima”.

¿Qué hacer para desarrollar la autoestima?

Hoy os propongo el primer paso, para que lo trabajéis durante esta semana:

1. – Vive el momento

Vivimos cada día, como suele decirse, “con el automático puesto”. Es muy común que realicemos nuestras actividades diarias de manera automática, mediante nuestro insconsciente, para procesar la información de un modo más rápido pues, procesar la información de manera consciente sería más lento y no nos daría tiempo de responder adecuadamente a muchos de los estímulos.

Vivir conscientemente significa poner atención en todo aquello que realizamos, centrar la mente en el presente. Si vamos caminando, poner atención en lo que vamos viendo, cómo nos movemos, cómo nos sentimos, etc., en lugar de ir pensando en eventos próximos o ya pasados.

Realizar este ejercicio continuamente ayuda a trabajar nuestra memoria. La mayor parte de nuestro fracaso se debe, principalmente, a que no hemos estado atentos a ello. Por el contrario, al realizar nuestros actos de manera consciente, prestamos atención y se memoriza, resultándonos más fácil recordar. Por ejemplo, solemos realizar muchos actos de manera inconsciente, como cerrar el coche con llave, soltar las llaves al entrar en casa, apagar el gas en la cocina, etc.

Así, os propongo que trabajéis el estar conscientes el mayor tiempo posible, pensando y sintiendo:

– ¿Qué estoy haciendo ahora?Envejecer Activo
– ¿Qué estoy pensando, viendo o escuchando?
– ¿Qué sensación física tengo?
– ¿Qué postura corporal tengo,
o qué movimientos estoy realizando?

– ¿Cómo me siento?

Espero que lo practiquéis y os guste. 

Saludos,
Silvia Adame Fernández.
Psicóloga, Máster en Gerontología.
Miembro de la Comisión de Psicología del Envejecimiento del COPAO.
Miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva.Envejecer en positivo

Aprovechar al máximo las oportunidades para tener un bienestar físico, psíquico y social.


Especial Envejecer y en Envejecimiento Activo del IMSERSO:
Según la OMS el envejecimiento activo es el proceso de aprovechar al máximo las oportunidades para tener un bienestar físico, psíquico y social durante toda la vida. El objetivo es extender la calidad y esperanza de vida a edades avanzadas. Además de continuar siendo activo físicamente, es importante permanecer activo social y mentalmente participando en: actividades recreativas, actividades con carácter voluntario o remuneradas, actividades culturales y sociales, actividades educativas, vida diaria en familia y en la comunidad.
El envejecimeinto tiene lugar en el contexto social de amigos, compañeros, vecinos y familiares. Esta es la razón por la que la interdependencia y la solidaridad entre generaciones son principios importantes del envejecimiento activo. La Real Academia Española define el Envejecer como “Dicho de una persona o de una cosa: Hacerse vieja o antigua” o “Durar, permanecer por mucho tiempo”. Pero el proceso de envejecimiento es algo más.

Las personas mayores representan el grupo de población más variado y heterogéneo, con diferencias biológicas, físicas, mentales, culturales, históricas… que no sólo las distinguen de los adultos y de los niños, sino que también les hace ser diferentes entre ellos mismos, por lo que podríamos concluir que sólo comparten el “envejecimiento cronológico”, pero no el vital.

Durante el envejecimiento no sólo se producen pérdidas y deterioros, también se mantienen los aprendizajes y la experiencia, e incluso se desarrollan o aprenden nuevas habilidades para la adaptación y afrontamiento de estas pérdidas, así como la capacidad para seguir creando y participando socialmente, formando parte de la sociedad.

La calidad de vida de los mayores depende de factores biológicos (asociados a la salud y la enferrmedad), pero además los factores sociales, culturales, los hábitos de vida y las características personales de cada mayor influyen en la vivencia y grado de satisfacción de esta calidad de vida.

La atención y el abordaje profesional del envejecimiento debe ser, por tanto, desde una perspectiva multidisciplinar e interdisciplinar.

Este especial es parte del reconocimiento social a las personas mayores y a su envejecimiento, y una llamada de atención a los profesionales y a la sociedad en general de la importancia de conocer esta etapa vital que puede representar una cuarta parte (y en ocasiones un tercio) de la vida de una persona.

Estrategias para paliar la soledad


En la sociedad actual, cada vez son más las personas mayores que se encuentran en situación de soledad. Pero, la palabra soledad puede tener diversos significados y connotaciones. Por eso, al estudiar la soledad debemos conocer primero qué entiende la sociedad por soledad.

soledad de ancianos

Ésta se suele concebir como un sentimiento de vacío, tristeza, o no tener a nadie a quien acudir. Además, la soledad puede ser objetiva “estar solo” o subjetiva “sentirse solo”. El “estar solo” va asociado a aislamiento, mientras que el “sentirse solo” va asociado a melancolía, añoranza y tristeza. No obstante, cabe mencionar que no podemos olvidar que no todas las personas que viven solas, se sienten solas, aunque si suelen tener un menor sentimiento de estar integrados en la sociedad (Rubio y Aleixandre, 2001).

Por otro lado, son muchas las situaciones o cambios en el ambiente, como la jubilación o la viudez, los que pueden contribuir a que las personas mayores se sientan solas. Últimamente, los cambios en los estilos de vida en las ciudades, así como los avances en las nuevas tecnologías propician los sentimientos de soledad en las personas mayores. En el primer caso, por el estrés y el ritmo de vida orientado al trabajo de la sociedad actual, que hace que los hijos puedan dedicarle un menor tiempo a los padres, ya mayores. En el segundo caso, los avances en las nuevas tecnologías pueden hacer que los adultos mayores se sientan desplazados al no entender el uso de los últimos aparatos tecnológicos ni las conversaciones referentes a ellos. Debemos potenciar el uso de las nuevas tecnologías por parte de los mayores, pues estas ofrecen una diversidad de posibilidades en la mejora de la calidad de vida de los mayores.

Por otro lado, en la aparición o prevención de la soledad influye también la personalidad, la actitud, así como las experiencias vividas. En cuanto a la personalidad, la apertura a la experiencia jugaría un importante papel en su prevención, pues promueve la participación de las personas mayores en actividades, disminuyendo el sentimiento de soledad. En este sentido, se ha observado que la participación social disminuye los niveles de soledad en las personas mayores.

Es por todo ello que las estrategias dirigidas a paliar la soledad irán en la dirección de la ocupación del tiempo libre, mediante la participación en diversas actividades. A continuación, propongo algunos de los recursos a los que pueden acceder los mayores para evitar la soledad.

1.- Los centros cívicos, hogares del pensionista o casas de la cultura, ofrecen numerosas actividades (pintura, acceso a las nuevas tecnologías, relajación, teatro, risoterapia, gimnasia, estimulación cognitiva, etc.) a las que se pueden apuntar.

2.- Aulas de mayores, donde se realizan talleres de temática variada, y las asociaciones de mayores, donde se realizan actividades. Son una buena oportunidad de aumentar la red de contactos y establecer relaciones positivas con otros.

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3.- Viajes del IMSERSO y otras excursiones organizadas por diversas asociaciones. Realizar viajes y excursiones es muy positivo, ya que además de vivir nuevas experiencias y visitar nuevos lugares, posibilita la interrelación y la creación de nuevas amistades, pudiendo seguir con la amistad una vez finalizado el viaje.

4.- Voluntariado de mayores. Se puede dedicar cierto tiempo a realizar voluntariado. Existen entidades de mayores voluntarios pero, de no conocerlas, propongo Cruz Roja, donde existen programas con diversos sectores poblacionales, por ejemplo, se gestionan programas de acompañamiento, mediante el voluntariado, para personas que no pueden salir de casa con facilidad.

5.- Beneficiario del voluntariado. Para las personas mayores que necesiten ayuda y no puedan salir de casa, en Cruz Roja, por ejemplo, puede solicitar ayuda a entidades de voluntariado para acompañamiento o salidas. Además, se puede ser beneficiario de talleres de envejecimiento activo para personas mayores, además de diversas actividades culturales.baile


6.- Actividades de ocio. Realizar actividades de ocio orientadas a las aficiones que uno tenga, como formar parte de un coro, clases de baile de salón, curso de pintura, etc. Se puede reunir con amigos para realizar distintas actividades en común.

7.- Unidades de Estancia Diurna. En las unidades de estancia diurna, la persona mayor sólo permanece parte del día. Estas ofrecen una atención especializada y el usuario realiza actividades físicas, mentales y se relaciona con el resto de usuarios. Al ser centros con pocos usuarios, propicia la relación entre usuarios y la creación de amistades.

8.- Animales de compañía. Por último, están los animales de compañía. Animales como un perro o un gato pueden hacer mucha compañía, pero también hay que tener en cuenta los cuidados que estos requieren y las condiciones físicas en las que se encuentra la persona mayor.

En mi opinión, es importante la asistencia a talleres relacionados con las nuevas tecnologías o tecnologías de la información y la comunicación (teléfono móvil, internet, redes sociales, correo electrónico, etc.) para prevenir la soledad, ya que cada vez están más presentes en la sociedad y están abriendo una gran brecha entre las distintas generaciones.

Visita el blog de Eldersarea

Silvia Adame Fernández,

Psicóloga especializada en Gerontología.

Envejecer en positivo

El riesgo de no hacer nada, de Asociación Jubilares.


El riesgo de no hacer nada

piano sobre tiNo es la primera vez que comentando sobre el modelo de Jubilares alguien, de primeras, responde alguna o varias de estas sentencias:

“Será difícil que la gente se anime a cambiar de casa cuando se hace mayor”

“Qué pereza cambiar de vida, conocer gente nueva…”

“¿Y si sale mal? ¿Y si me canso de ver a los mismos?”

“Con lo bien que estoy en mi casa. Me gusta estar aquí, con mis cosas. ¿Por qué iba a cambiar?”

Estas afirmaciones encierran un pensamiento subyacente: “hacer es más peligroso que no hacer“. Gran error. Vivir es un riesgo, y tener previsión exacta de lo que va a ocurrir haciendo (o dejando de hacer) algo es una quimera.

Los riesgos de una vida en un jubilar son reales, no vamos  a negarlo. Tan reales como los que existen al mudarse de casa, al tomar un trabajo, al subirse a un coche, al besar a alguien que nos gusta. Son los riesgos de vivir en sociedad, con sus conflictos de comunicación, los mismos que uno lleva siempre solventando con un marido, un jefe, los amigos… “La amistad profunda implica el riesgo de dejarse conocer y abrirse”, dice Enrique Rojas. En fin, son los riesgos de vivir, vivir es un riesgo en sí.

¿Y si me quedo en casa? Aparentemente no cambia nada. Pero la realidad es que podría, como observamos a menudo, cambiar todo: la casa es la misma, pero esa rotura de cadera ya no permite salir a la calle (hay escaleras), dejamos de ver a los amigos (ellos también se hallan encerrados en esas jaulas de oro), dejamos de realizar las actividades cotidianas porque la casa se ha hecho demasiado grande… ¿Es eso “quedarse igual”?

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Ante esto proponemos ampliar el círculo de la “zona de confort” (recordemos el fabuloso vídeo en el que comentábamos esto). Un jubilar permite “seguir viviendo” como uno quiere, porque elimina barreras y añade herramientas de vida. Se pueden mantener nuestras cosas, nuestra gente, nuestra familia, pero además añadir más apoyos, más oportunidades, más autonomía.

Miremos hacia arriba no vaya a ser que nos esté cayendo un piano encima. Miremos hacia abajo, como decíamos hace unos días, no vaya a ser que el nivel del agua esté subiendo. Si nos empeñamos en ignorarlo será demasiado tarde, no quedará otra que construir demasiado apresuradamente otra vida, quizá incluso impuesta por otros…

No es tan arriesgado seguir diseñando la vida como uno decida por sí mismo. A eso simplemente se debería llamar vivir.

Añado un enlace a otro de mis blogs “Piensa en positivo”, donde publiqué un post sobre la zona de confort, los miedos y pensamientos asociados. 
http://eligetuactitud.wordpress.com/2012/09/28/la-zona-de-confort/

Los 10 mandamientos para saber envejecer vía Escuela de ciencias del envejecimiento


Los 10 mandamientos para saber envejecer.

Comparto este artículo escrito por Nélida Beatriz Blanc para Escuela de Ciencias del Envejecimiento.

1.- Cuidarás tu presentación día a día. Arréglate como si fueras a una fiesta.
¡Qué más fiesta que la vida!.
El baño diario, el peinado, la ropa, todo atractivo, oliendo a limpio, a buen gusto.
El buen gusto es gratuito, no cuesta nada.
Que al verte se alegren tu espejo y los ojos de los demás.

2.- No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación.
Nada de jugar al enclaustrado o al preso voluntario.
Saldrás a la calle y al campo de paseo.
“El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece”.

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3.- Amarás el ejercicio físico como a ti mismo.
Un rato de gimnasia, una caminata razonable dentro o fuera de casa, por lo menos abrir la puerta, regar las rosas, contestar el teléfono, baila aunque estés solo, haz cualquier movimiento que te despegue de la cama y del sillón.
“Contra pereza, diligencia”.

4.- Evitarás actitudes y gestos de viejo derrumbado, la cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose.
¡No! Que la gente diga un piropo cuando pasas: “¡Qué rectito el señor!, ¡qué guapa la señora!”
Recuerda: las canas… ¡se tiñen! y las arrugas… se disimulan con una amplia sonrisa! pero el arrastrar de pies… eso sí es signo de vejez!

5.- No hablarás de tu edad ni te quejarás de tus achaques, reales o imaginarios…
Acabarás por creerte más viejo y más enfermo de lo que en realidad estás y te harán el vacío.
A la gente no le gusta oír historias de hospital.
Cuando te pregunten ¿Cómo estás?, contestarás que: ¡Muy bien! ¡divinamente!”

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6.- Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas.
Al mal tiempo, buena cara. Sé positivo en los juicios, de buen humor en las palabras, alegre de rostro, amable en los ademanes. No seas un viejo amargado.
Se tiene la edad que se ejerce. La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo.
“El corazón no enveceje” (el cuero es el que se arruga).

7.- Tratarás de ser útil a ti mismo y a los demás.
No eres un parásito ni una rama desgajada del árbol de la vida.
Bástante a ti mismo hasta donde sea posible.
Y ayuda, ayuda con una sonrisa, un consejo, un servicio.
Al abrirte a los demás, dejarás de estar pensando en un “yo” angustiado y solitario.
“Solo cuando se abre la nuez, aparece la almendra”.

8.- Trabajarás con tus manos y con tu mente.
El trabajo es la terapia infalible.
Cualquier actitud laboral, intelectual, artística.
Haz algo, lo que sea y lo que puedas.
Una ocupación artesanal, un rato de lectura, un trozo amable de TV, la música.
La bendición del trabajo es medicina para todos los males y si ya estás jubilado, ocúpate en actividades de servicio, los hospitales, asilos, iglesias, etc.
Siempre necesitan manos que ayuden.


Practicar ejercicio físico, invertir en salud física y mental. #EnvejecimientoActivo9.- Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas.

Desde luego, las que se anudan en el hogar, integrándote a todos los miembros de tu familia.
Ahí tienes la oportunidad de convivir con niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida.
Convive, pero sin inmiscuirte en los problemas de los demás, a menos que expresamente te pidan un consejo, recuerda: “Ver, oír y callar”. 

10.- No pensarás que “todo el tiempo pasado fue mejor”.
Deja de estar condenando tu mundo y maldiciendo tu momento. No digas a cada palabra: “las cosas andan mal, allá en mi tiempo…”, “recuerdo que antes…” No vivas de recuerdos, mira hacia el futuro con alegría.
Ponte nuevas metas, haz planes, sueña…!
Positivo siempre, negativo jamás.

Toda persona debiera ser como la Luna: destinada a dar luz… y como el Sol siempre dando calor.

Visita la web de la Escuela de Ciencias para el Envejecimiento.

Envejecimiento Positivo

Cinco pasos para una jubilación satisfactoria


Cuando una persona se jubila, se produce un cambio brusco en su vida, pues se produce una modificación en sus hábitos. La vida cotidiana cambia de un día para otro, antes orientada a la labor profesional, la persona pasa a disponer de gran cantidad de tiempo libre. Por otro lado, las relaciones sociales asociadas al trabajo se ven reducidas. Por ello, es importante realizar un plan de acción para ocupar el tiempo libre, haciendo frente a estos cambios.

Nietos

  1. Visión positiva de la situación. Concebir estos cambios como una oportunidad para realizar todas aquellas actividades que siempre ha querido realizar y ha ido posponiendo para cuando “tuviera tiempo”, en lugar de percibir la jubilación como un aspecto negativo, indicativo de que ya no es necesario para la sociedad, es vital para una jubilación exitosa. Después de la jubilación hay vida, y mucho por hacer. Puede resultar muy útil para la sociedad ayudando a otras personas, mediante el voluntariado, incluso viajando resulta útil, colaborando en la mejora de la economía del sector turístico. Por lo tanto, todo depende del cristal con que se mire y siempre es mejor una visión positiva que negativa de la situación.
  2. Conocerse a sí mismo. El segundo paso para ocupar el tiempo libre es dedicar cierto tiempo a reflexionar sobre nuestras características personales, nuestros pensamientos y emociones. Preguntas como ¿qué aspectos me caracterizan?, ¿cuáles son mis necesidades en la situación actual?, ¿qué actuaciones podría llevar a cabo para cubrir estas necesidades?, ¿qué actividades podría realizar para sentirme bien conmigo mismo? La respuesta a estas preguntas es crucial para proporcionar una lista de actuaciones a llevar a cabo, personalizada, evitando la inactividad y los pensamientos negativos tras la jubilación.
  3. Los contactos sociales. Debido a que ya no es necesario realizar actividades fuera de casa (como ocurría antes con el trabajo), puede que disminuyan las salidas y las relaciones con otras personas. Salir y relacionarse con otros favorece la expresión de emociones positivas, alejando las negativas (sentimiento de soledad, depresión, ansiedad, etc.). Además, las relaciones positivas son enriquecedoras y mejoran la percepción sobre uno mismo, aumentando la felicidad. Existen diversas actividades que se pueden realizar junto con otras personas, como realizar ejercicio físico, salir a cenar, aprender cualquier tipo de baile, realizar voluntariado, etc.
  4. La organización del tiempo libre. Dedicar tiempo a la realización de actividades agradables propicia un pensamiento positivo, siendo beneficioso para la salud. Una vez hemos reflexionado sobre las posibles actividades a las que podemos dedicar nuestro tiempo, conviene pensar cuánto tiempo a la semana nos gustaría dedicar a cada actividad, en función de la importancia y tiempo requerido. Para ello, realizaremos una tabla con los días de la semana y un horario. Es importante tener en cuenta las horas que debemos dedicar a las actividades cotidianas, como comer, dormir o el autocuidado. Éste último es muy importante, pues también influye positivamente en la percepción sobre uno mismo.
  5. La apertura a la experiencia. Consiste en estar abierto a vivir nuevas experiencias y realizar diversas actividades, entre otras características. La apertura a la experiencia es un rasgo de personalidad que influye en el bienestar de la persona. Es por ello que es un paso más hacia una jubilación satisfactoria. No cerrarse ante nuevas vivencias y posibilidades nos va a permitir disfrutar de la vida, viviendo experiencias enriquecedoras y gratificantes. ¿Cómo fomentamos nuestra apertura a la experiencia? Aprovechar las oportunidades que la vida nos ofrece, asistiendo a talleres o cursos, apuntarnos a viajes organizados, etc. En definitiva, consiste en no cerrarnos ante nuevas oportunidades que tengamos a nuestra disposición.

Bicis

Estas son algunas de las indicaciones que pueden llevarse a cabo para afrontar positivamente los cambios asociados a la jubilación. Mi consejo es disfrutar de la vida, pues sólo disponemos de una vida y el tiempo no se detiene.

Silvia Adame es psicóloga especialista en gerontología y dependencia, además de la responsable de Envejecer en positivo. Podéis seguirla en TwitterLinkedin y Pinterest.

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