Aprovechar al máximo las oportunidades para tener un bienestar físico, psíquico y social.


Especial Envejecer y en Envejecimiento Activo del IMSERSO:
Según la OMS el envejecimiento activo es el proceso de aprovechar al máximo las oportunidades para tener un bienestar físico, psíquico y social durante toda la vida. El objetivo es extender la calidad y esperanza de vida a edades avanzadas. Además de continuar siendo activo físicamente, es importante permanecer activo social y mentalmente participando en: actividades recreativas, actividades con carácter voluntario o remuneradas, actividades culturales y sociales, actividades educativas, vida diaria en familia y en la comunidad.
El envejecimeinto tiene lugar en el contexto social de amigos, compañeros, vecinos y familiares. Esta es la razón por la que la interdependencia y la solidaridad entre generaciones son principios importantes del envejecimiento activo.#

La Real Academia Española define el Envejecer como “Dicho de una persona o de una cosa: Hacerse vieja o antigua” o “Durar, permanecer por mucho tiempo”. Pero el proceso de envejecimiento es algo más.

Las personas mayores representan el grupo de población más variado y heterogéneo, con diferencias biológicas, físicas, mentales, culturales, históricas… que no sólo las distinguen de los adultos y de los niños, sino que también les hace ser diferentes entre ellos mismos, por lo que podríamos concluir que sólo comparten el “envejecimiento cronológico”, pero no el vital.

Durante el envejecimiento no sólo se producen pérdidas y deterioros, también se mantienen los aprendizajes y la experiencia, e incluso se desarrollan o aprenden nuevas habilidades para la adaptación y afrontamiento de estas pérdidas, así como la capacidad para seguir creando y participando socialmente, formando parte de la sociedad.

La calidad de vida de los mayores depende de factores biológicos (asociados a la salud y la enferrmedad), pero además los factores sociales, culturales, los hábitos de vida y las características personales de cada mayor influyen en la vivencia y grado de satisfacción de esta calidad de vida.

La atención y el abordaje profesional del envejecimiento debe ser, por tanto, desde una perspectiva multidisciplinar e interdisciplinar.

Este especial es parte del reconocimiento social a las personas mayores y a su envejecimiento, y una llamada de atención a los profesionales y a la sociedad en general de la importancia de conocer esta etapa vital que puede representar una cuarta parte (y en ocasiones un tercio) de la vida de una persona.

Estrategias para paliar la soledad


En la sociedad actual, cada vez son más las personas mayores que se encuentran en situación de soledad. Pero, la palabra soledad puede tener diversos significados y connotaciones. Por eso, al estudiar la soledad debemos conocer primero qué entiende la sociedad por soledad.

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Ésta se suele concebir como un sentimiento de vacío, tristeza, o no tener a nadie a quien acudir. Además, la soledad puede ser objetiva “estar solo” o subjetiva “sentirse solo”. El “estar solo” va asociado a aislamiento, mientras que el “sentirse solo” va asociado a melancolía, añoranza y tristeza. No obstante, cabe mencionar que no podemos olvidar que no todas las personas que viven solas, se sienten solas, aunque si suelen tener un menor sentimiento de estar integrados en la sociedad (Rubio y Aleixandre, 2001).

Por otro lado, son muchas las situaciones o cambios en el ambiente, como la jubilación o la viudez, los que pueden contribuir a que las personas mayores se sientan solas. Últimamente, los cambios en los estilos de vida en las ciudades, así como los avances en las nuevas tecnologías propician los sentimientos de soledad en las personas mayores. En el primer caso, por el estrés y el ritmo de vida orientado al trabajo de la sociedad actual, que hace que los hijos puedan dedicarle un menor tiempo a los padres, ya mayores. En el segundo caso, los avances en las nuevas tecnologías pueden hacer que los adultos mayores se sientan desplazados al no entender el uso de los últimos aparatos tecnológicos ni las conversaciones referentes a ellos. Debemos potenciar el uso de las nuevas tecnologías por parte de los mayores, pues estas ofrecen una diversidad de posibilidades en la mejora de la calidad de vida de los mayores.

Por otro lado, en la aparición o prevención de la soledad influye también la personalidad, la actitud, así como las experiencias vividas. En cuanto a la personalidad, la apertura a la experiencia jugaría un importante papel en su prevención, pues promueve la participación de las personas mayores en actividades, disminuyendo el sentimiento de soledad. En este sentido, se ha observado que la participación social disminuye los niveles de soledad en las personas mayores.

Es por todo ello que las estrategias dirigidas a paliar la soledad irán en la dirección de la ocupación del tiempo libre, mediante la participación en diversas actividades. A continuación, propongo algunos de los recursos a los que pueden acceder los mayores para evitar la soledad.

1.- Los centros cívicos, hogares del pensionista o casas de la cultura, ofrecen numerosas actividades (pintura, acceso a las nuevas tecnologías, relajación, teatro, risoterapia, gimnasia, estimulación cognitiva, etc.) a las que se pueden apuntar.

2.- Aulas de mayores, donde se realizan talleres de temática variada, y las asociaciones de mayores, donde se realizan actividades. Son una buena oportunidad de aumentar la red de contactos y establecer relaciones positivas con otros.

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3.- Viajes del IMSERSO y otras excursiones organizadas por diversas asociaciones. Realizar viajes y excursiones es muy positivo, ya que además de vivir nuevas experiencias y visitar nuevos lugares, posibilita la interrelación y la creación de nuevas amistades, pudiendo seguir con la amistad una vez finalizado el viaje.

4.- Voluntariado de mayores. Se puede dedicar cierto tiempo a realizar voluntariado. Existen entidades de mayores voluntarios pero, de no conocerlas, propongo Cruz Roja, donde existen programas con diversos sectores poblacionales, por ejemplo, se gestionan programas de acompañamiento, mediante el voluntariado, para personas que no pueden salir de casa con facilidad.

5.- Beneficiario del voluntariado. Para las personas mayores que necesiten ayuda y no puedan salir de casa, en Cruz Roja, por ejemplo, puede solicitar ayuda a entidades de voluntariado para acompañamiento o salidas. Además, se puede ser beneficiario de talleres de envejecimiento activo para personas mayores, además de diversas actividades culturales.baile


6.- Actividades de ocio. Realizar actividades de ocio orientadas a las aficiones que uno tenga, como formar parte de un coro, clases de baile de salón, curso de pintura, etc. Se puede reunir con amigos para realizar distintas actividades en común.

7.- Unidades de Estancia Diurna. En las unidades de estancia diurna, la persona mayor sólo permanece parte del día. Estas ofrecen una atención especializada y el usuario realiza actividades físicas, mentales y se relaciona con el resto de usuarios. Al ser centros con pocos usuarios, propicia la relación entre usuarios y la creación de amistades.

8.- Animales de compañía. Por último, están los animales de compañía. Animales como un perro o un gato pueden hacer mucha compañía, pero también hay que tener en cuenta los cuidados que estos requieren y las condiciones físicas en las que se encuentra la persona mayor.

En mi opinión, es importante la asistencia a talleres relacionados con las nuevas tecnologías o tecnologías de la información y la comunicación (teléfono móvil, internet, redes sociales, correo electrónico, etc.) para prevenir la soledad, ya que cada vez están más presentes en la sociedad y están abriendo una gran brecha entre las distintas generaciones.

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Silvia Adame Fernández,

Psicóloga especializada en Gerontología.

Envejecer en positivo

Los 10 mandamientos para saber envejecer vía Escuela de ciencias del envejecimiento


Los 10 mandamientos para saber envejecer.

Comparto este artículo escrito por Nélida Beatriz Blanc para Escuela de Ciencias del Envejecimiento.

1.- Cuidarás tu presentación día a día. Arréglate como si fueras a una fiesta.
¡Qué más fiesta que la vida!.
El baño diario, el peinado, la ropa, todo atractivo, oliendo a limpio, a buen gusto.
El buen gusto es gratuito, no cuesta nada.
Que al verte se alegren tu espejo y los ojos de los demás.

2.- No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación.
Nada de jugar al enclaustrado o al preso voluntario.
Saldrás a la calle y al campo de paseo.
“El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece”.

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3.- Amarás el ejercicio físico como a ti mismo.
Un rato de gimnasia, una caminata razonable dentro o fuera de casa, por lo menos abrir la puerta, regar las rosas, contestar el teléfono, baila aunque estés solo, haz cualquier movimiento que te despegue de la cama y del sillón.
“Contra pereza, diligencia”.

4.- Evitarás actitudes y gestos de viejo derrumbado, la cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose.
¡No! Que la gente diga un piropo cuando pasas: “¡Qué rectito el señor!, ¡qué guapa la señora!”
Recuerda: las canas… ¡se tiñen! y las arrugas… se disimulan con una amplia sonrisa! pero el arrastrar de pies… eso sí es signo de vejez!

5.- No hablarás de tu edad ni te quejarás de tus achaques, reales o imaginarios…
Acabarás por creerte más viejo y más enfermo de lo que en realidad estás y te harán el vacío.
A la gente no le gusta oír historias de hospital.
Cuando te pregunten ¿Cómo estás?, contestarás que: ¡Muy bien! ¡divinamente!”

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6.- Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas.
Al mal tiempo, buena cara. Sé positivo en los juicios, de buen humor en las palabras, alegre de rostro, amable en los ademanes. No seas un viejo amargado.
Se tiene la edad que se ejerce. La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo.
“El corazón no enveceje” (el cuero es el que se arruga).

7.- Tratarás de ser útil a ti mismo y a los demás.
No eres un parásito ni una rama desgajada del árbol de la vida.
Bástante a ti mismo hasta donde sea posible.
Y ayuda, ayuda con una sonrisa, un consejo, un servicio.
Al abrirte a los demás, dejarás de estar pensando en un “yo” angustiado y solitario.
“Solo cuando se abre la nuez, aparece la almendra”.

8.- Trabajarás con tus manos y con tu mente.
El trabajo es la terapia infalible.
Cualquier actitud laboral, intelectual, artística.
Haz algo, lo que sea y lo que puedas.
Una ocupación artesanal, un rato de lectura, un trozo amable de TV, la música.
La bendición del trabajo es medicina para todos los males y si ya estás jubilado, ocúpate en actividades de servicio, los hospitales, asilos, iglesias, etc.
Siempre necesitan manos que ayuden.


Practicar ejercicio físico, invertir en salud física y mental. #EnvejecimientoActivo9.- Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas.

Desde luego, las que se anudan en el hogar, integrándote a todos los miembros de tu familia.
Ahí tienes la oportunidad de convivir con niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida.
Convive, pero sin inmiscuirte en los problemas de los demás, a menos que expresamente te pidan un consejo, recuerda: “Ver, oír y callar”. 

10.- No pensarás que “todo el tiempo pasado fue mejor”.
Deja de estar condenando tu mundo y maldiciendo tu momento. No digas a cada palabra: “las cosas andan mal, allá en mi tiempo…”, “recuerdo que antes…” No vivas de recuerdos, mira hacia el futuro con alegría.
Ponte nuevas metas, haz planes, sueña…!
Positivo siempre, negativo jamás.

Toda persona debiera ser como la Luna: destinada a dar luz… y como el Sol siempre dando calor.

Visita la web de la Escuela de Ciencias para el Envejecimiento.

Envejecimiento Positivo

Acabo de actualizar mi perfil en About.me


Buenas tardes. Acabo de actualizar mi perfil en About.me. ¿Lo conoces? Te invito a visitar mi página.

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Un saludo,

Silvia Adame Fernández

Envejecimiento con éxito en centros de mayores


Hace un tiempo hablaba del envejecimiento con éxito. Éste y otros términos, como el envejecimiento activo, están muy de moda. Pero parece que éstos sólo se utilizan en referencia a personas mayores autónomas y que se encuentran bien. No obstante, en las residencias de mayores también se puede llevar a cabo un envejecimiento con éxito. 

Basándonos en el Modelo S.O.C. (optimización selectiva con compensación), el envejecimiento con éxito se basa, en las diferencias inter e individuales y la capacidad adaptativa del ser humano, en referencia a la plasticidad cerebral y la reserva cognitiva. Ello permite el cambio de nuestro cerebro en respuesta a la experiencia o estimulación, así como el uso de mecanismos de compensación optimizando el rendimiento cognitivo. 

El término Selección hace referencia al incremento de las dificultades y limitaciones que se dan en el envejecimiento. Ante esto, la persona debe adaptar sus tareas y centrarse en aquellos dominios de alta prioridad, reajustando sus metas personales. 

Asimismo, el término Optimización implica la adaptación a la pérdida de las capacidades, optimizando aquellas actividades que se llevan a cabo. 

Por último, la Compensación consiste en adaptarse a esta pérdida de capacidades, bien con el uso de instrumentos, bien sustituyendo las actividades que ya no puede realizar con soltura para centrarse en otras más adecuadas a sus capacidades. 

¿Cómo aplicamos el modelo SOC a los centros de mayores?

Dada la situación de continuas pérdidas en la vejez, la persona tiene que ser realista y reajustar sus metas u objetivos, lo que conllevaría una mejora de su bienestar. Si la persona mayor, que se encuentra en una residencia por diferentes circunstancias, elige sus metas realistas en función a su situación, puede ser feliz y estar satisfecho/a con su vida, realizando aquellas actividades que resulten de su agrado, como dedicar tiempo a sus aficiones (pintura, costura, plantas, música, etc.), estableciendo relaciones positivas con otros usuarios de la residencia, manteniendo las relaciones positivas con sus familiares, así como mantener el contacto con vecinos y amistades, invitándoles a visitarlo/a. No podemos cambiar su situación, pero sí podemos contribuir a su bienestar haciendo posible la selección, optimización y compensación de las pérdidas reajustando las metas personales y realizando actividades agradables.

Además, es muy importante para las personas que viven en centros de mayores sentir que tienen algún control sobre su vida. Esto se puede realizar tomando algunas decisiones, como escoger la ropa, actividades a realizar, dedicar tiempo al autocuidado y elegir con qué personas relacionarse y dedicar tiempo a ello. 

¿Qué opináis al respecto? Espero que este post sea de vuestro agrado.

Un saludo, 

Silvia Adame Fernández

Psicóloga especializada en Gerontología y Dependencia.

Envejecer en positivo

Cinco pasos para una jubilación satisfactoria


Cuando una persona se jubila, se produce un cambio brusco en su vida, pues se produce una modificación en sus hábitos. La vida cotidiana cambia de un día para otro, antes orientada a la labor profesional, la persona pasa a disponer de gran cantidad de tiempo libre. Por otro lado, las relaciones sociales asociadas al trabajo se ven reducidas. Por ello, es importante realizar un plan de acción para ocupar el tiempo libre, haciendo frente a estos cambios.

Nietos

  1. Visión positiva de la situación. Concebir estos cambios como una oportunidad para realizar todas aquellas actividades que siempre ha querido realizar y ha ido posponiendo para cuando “tuviera tiempo”, en lugar de percibir la jubilación como un aspecto negativo, indicativo de que ya no es necesario para la sociedad, es vital para una jubilación exitosa. Después de la jubilación hay vida, y mucho por hacer. Puede resultar muy útil para la sociedad ayudando a otras personas, mediante el voluntariado, incluso viajando resulta útil, colaborando en la mejora de la economía del sector turístico. Por lo tanto, todo depende del cristal con que se mire y siempre es mejor una visión positiva que negativa de la situación.
  2. Conocerse a sí mismo. El segundo paso para ocupar el tiempo libre es dedicar cierto tiempo a reflexionar sobre nuestras características personales, nuestros pensamientos y emociones. Preguntas como ¿qué aspectos me caracterizan?, ¿cuáles son mis necesidades en la situación actual?, ¿qué actuaciones podría llevar a cabo para cubrir estas necesidades?, ¿qué actividades podría realizar para sentirme bien conmigo mismo? La respuesta a estas preguntas es crucial para proporcionar una lista de actuaciones a llevar a cabo, personalizada, evitando la inactividad y los pensamientos negativos tras la jubilación.
  3. Los contactos sociales. Debido a que ya no es necesario realizar actividades fuera de casa (como ocurría antes con el trabajo), puede que disminuyan las salidas y las relaciones con otras personas. Salir y relacionarse con otros favorece la expresión de emociones positivas, alejando las negativas (sentimiento de soledad, depresión, ansiedad, etc.). Además, las relaciones positivas son enriquecedoras y mejoran la percepción sobre uno mismo, aumentando la felicidad. Existen diversas actividades que se pueden realizar junto con otras personas, como realizar ejercicio físico, salir a cenar, aprender cualquier tipo de baile, realizar voluntariado, etc.
  4. La organización del tiempo libre. Dedicar tiempo a la realización de actividades agradables propicia un pensamiento positivo, siendo beneficioso para la salud. Una vez hemos reflexionado sobre las posibles actividades a las que podemos dedicar nuestro tiempo, conviene pensar cuánto tiempo a la semana nos gustaría dedicar a cada actividad, en función de la importancia y tiempo requerido. Para ello, realizaremos una tabla con los días de la semana y un horario. Es importante tener en cuenta las horas que debemos dedicar a las actividades cotidianas, como comer, dormir o el autocuidado. Éste último es muy importante, pues también influye positivamente en la percepción sobre uno mismo.
  5. La apertura a la experiencia. Consiste en estar abierto a vivir nuevas experiencias y realizar diversas actividades, entre otras características. La apertura a la experiencia es un rasgo de personalidad que influye en el bienestar de la persona. Es por ello que es un paso más hacia una jubilación satisfactoria. No cerrarse ante nuevas vivencias y posibilidades nos va a permitir disfrutar de la vida, viviendo experiencias enriquecedoras y gratificantes. ¿Cómo fomentamos nuestra apertura a la experiencia? Aprovechar las oportunidades que la vida nos ofrece, asistiendo a talleres o cursos, apuntarnos a viajes organizados, etc. En definitiva, consiste en no cerrarnos ante nuevas oportunidades que tengamos a nuestra disposición.

Bicis

Estas son algunas de las indicaciones que pueden llevarse a cabo para afrontar positivamente los cambios asociados a la jubilación. Mi consejo es disfrutar de la vida, pues sólo disponemos de una vida y el tiempo no se detiene.

Silvia Adame es psicóloga especialista en gerontología y dependencia, además de la responsable de Envejecer en positivo. Podéis seguirla en TwitterLinkedin y Pinterest.

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Psicogerontología. Entrevista de Eldersarea


Entrevista a Silvia Adame, psicóloga especialista en gerontología

Tal y como expresamos en nuestra presentación, queremos que este sea un espacio abierto a las experiencias y los conocimientos de todas aquellas personas que quieran aportar su visión particular para la mejora de la calidad de vida de nuestros mayores En esa línea, nos interesa muchísimo lo que los profesionales tienen que decir al respecto, por lo que tenemos la satisfacción de haber podido hablar con Silvia Adame, psicóloga especialista en gerontología y dependencia, además de la responsable de Envejecer en positivo. Podéis seguirla en TwitterLinkedin y Pinterest.
Os dejamos aquí la interesante charla que hemos mantenido con ella. ¡Gracias por tu tiempo Silvia!
Silvia Adame
Es común ver a profesionales gerontólogos que inician su camino laboral trabajando con menores, como es tu caso Silvia. ¿Podrías contarnos a qué se debió tu cambio, a simple vista, tan radical?
Desde que comencé a estudiar psicología me interesó el tema de los mayores. Cuando estudiaba la adultez tardía me acordaba de mis abuelos y sentía curiosidad por saber más acerca de las temáticas relacionadas con las personas mayores. Después me interesé un poco por el trabajo con niños, pues quería probar en más ámbitos de la psicología para decidir mi futuro profesional. Más bien fue el destino quien fue poniendo en mi camino el trabajo con menores, pero llegó un momento en el que decidí volver al estudio de la gerontología. En realidad, no sé qué fue lo que me hizo dar ese cambio. Tal vez fuera el hecho de que siempre había estado ahí ese interés y pasión por aprender más sobre el trabajo con personas mayores y pensé ¿por qué no? La verdad es que estoy muy contenta con mi elección, aunque ahora mismo la situación para encontrar trabajo es un tanto complicada. Siento que es lo que me gusta y lo que quiero hacer.
En ocasiones, es posible asociar el comportamiento que tenemos las personas al inicio de la vida y al final, como si con la edad volviésemos de alguna forma a ser niños. ¿Encuentras en tu día a día ejemplos de este fenómeno?
Si en algún aspecto podemos parecernos a los niños cuando somos mayores, puede ser en que, dado todo lo vivido, son menos importantes las normas sociales y nos da más igual lo que piensen los demás. Los niños pequeños no sienten vergüenza por lo que hacen, a no ser que los mayores les riñan por ello. Hay estudios que defienden que, conforme nuestra percepción del tiempo es más finita, es decir, percibimos que el tiempo que nos queda es más limitado, como en la adultez tardía, tendemos a regirnos menos por pautas normativas (normas sociales) y tendemos más hacia el autocontrol, teniendo más libertad de elección. En resumen, nos regimos más por nuestras propias normas, siendo menos importantes las normas sociales.En tu blog has hablado en alguna ocasión de la jubilación, ¿crees necesaria una cierta preparación psicológica para esa nueva etapa de la vida? ¿Cómo podemos hacerlo?

La jubilación trae consigo muchos cambios en la vida de la persona. En primer lugar, la persona pasa de tener una ocupación a tener todo el tiempo del mundo. Además, se da un cambio de estatus, pasando de ser trabajador a jubilado; un cambio socioeconómico, en la red social, entre otros. Por ello, es necesario preparar la jubilación con antelación, siempre que se pueda, adelantándonos a esos cambios para llevarlos de la mejor manera posible.

En la preparación para la jubilación son importantes aspectos como el autoconocimiento, de cara a realizar actividades que siempre nos han gustado o hemos querido realizar; organizar el tiempo libre; mantener, reforzar y/o aumentar los contactos sociales; pero sobre todo, tener metas y objetivos, que son los que nos hacen tener algo por lo que vivir.

La parte psicológica también es muy importante una vez hemos superado la frontera entre el trabajo y el retiro. ¿Cuáles dirías que son las principales actuaciones para un envejecimiento más saludable, desde el punto de vista de la psicología?

Serán beneficiosas todas aquellas actividades que refuercen las destrezas y competencias personales, manteniendo a la persona activa social, física y mentalmente. Por ello,  es importante  ejercitar la mente, un ejercicio físico continuado, repercutiendo este último en el estado de ánimo, el estrés y la ansiedad y el funcionamiento intelectual, entre otros.

Además, realizar numerosas actividades, como actividades agradables y conductas altruistas de apoyo, como el voluntariado, tienen implicaciones positivas en la persona, además de favorecer una continua estimulación.

Una de los principales temores de las personas con familiares en edad avanzada es la aparición de demencias. ¿Podrías ilustrarnos con alguna señal de alarma para detectarlas rápidamente?

El fallo de la memoria reciente es el principal indicador de que algo está cambiando. La mayoría de las demencias van precedidas de deterioro cognitivo leve (D.C.L.). Hay que estar atentos ante fallos de la memoria, si descolocan las cosas; problemas con el lenguaje (no encuentra la palabra), desorientación espacial y/o temporal, si se observa un deterioro en el razonamiento y el cálculo, así como si se ve afectada la realización de las actividades de la vida diaria.

A día de hoy la demencia no tiene cura, pero según los trabajos de algunos expertos, puede minimizarse el avance e incluso hasta detenerse. ¿Qué opinión tienes al respecto? ¿Tienes alguna línea maestra a seguir en estos casos?

Dado que a día de hoy todavía no se conocen sus causas ni su curación, aunque sí su inicio y algunos factores asociados, no creo que se pueda asegurar que tal o cual factor pueda evitar o prevenir las demencias, como el Alzheimer, una de las más comunes y más estudiadas. Sin embargo, sí estoy convencida de que se puede postergar su aparición y ralentizar su evolución mediante las terapias de psicoestimulación y farmacológicas. Lo más importante, por lo tanto, es la prevención.

A la hora de intervenir a través de la estimulación cognitiva, y conociendo las fases generalizadas del deterioro cognitivo, trato de trabajar aquellas capacidades en las que hay cierta dificultad, para mantenerlas el mayor tiempo posible y potenciar las capacidades preservadas, reduciendo el avance del deterioro cognitivo.

A menudo se asocia la vejez con la dependencia. Sabiendo que en cierta medida esto es inevitable, creemos que ciertos hábitos de vida nos pueden ayudar a minimizar esta dependencia con la madurez. ¿Nos darías unos breves consejos al respecto?

Para postergar la aparición de dependencia es aconsejable llevar un estilo de vida activo y saludable. Para ello, se debe hacer una buena distribución del tiempo del que disponemos. Es importante llevar una alimentación sana y equilibrada, realizar ejercicio físico con regularidad, dedicar tiempo al autocuidado, mantener y aumentar las relaciones sociales, así como al ocio y tiempo libre. Resumiendo, lo más importante es la actividad física, mental y social, implicándose en múltiples actividades que generen satisfacción.

Sabemos que estás interesada en la afectividad y la sexualidad entre personas mayores, una cuestión que puede ser considerada como tabú en nuestra sociedad. Muchos expertos lo ven como una parte esencial para una vida plena, ¿qué opinión tienes al respecto? ¿Cómo podemos ayudar a romper las barreras psicológicas que tenemos?

Parece que nos cuesta imaginar que las personas mayores tienen deseos sexuales y se considera como un acto deshonesto, sólo por el mero hecho de ser mayores. Nos cuesta imaginar que nuestros familiares mayores tienen esas necesidades o practican sexo. Hay que cambiar la visión de la sociedad acerca de la sexualidad en la vejez. Para romper esas barreras, debemos entender que, como personas que somos, tenemos necesidades sexuales y afectivas independientemente de la edad y que, la expresión de la sexualidad no tiene porqué incluir el coito. Pueden ser caricias y/o cualquier acto que implique placer.

Como buena conocedora la de la relajación en la imaginación, ¿podrías explicarnos de forma sencilla de qué se trata? ¿Cómo puede ayudar a nuestros mayores?

flores_soleadas-1024x768La relajación en la imaginación es un tipo de relajación que se realiza a través de la evocación de imágenes mentales, que producen un alto grado de relajación, con la ayuda de música relajante para la persona. Consiste, pues, en imaginar situaciones agradables, donde la persona se siente completamente segura y tranquila, como darse un baño relajante, tumbarse en un prado y sentir el calor producido por los rayos del sol sobre nuestro cuerpo, o pasear por la arena de una playa desierta. Al conseguir un estado de relajación y desconexión de nuestra mente, el cuerpo también se relaja. Para que la relajación en la imaginación funcione correctamente, hay que practicar. Su práctica continuada produce efectos beneficiosos sobre la salud.


CUARTO DE BAÑOAdemás de los efectos beneficiosos sobre la salud que puede tener su uso con personas mayores, sirve para mejorar funciones cognitivas como la atención y la concentración. También sirve para desconectar un poco de nuestras vidas y los problemas, ya que nos sentimos muy bien y podemos vivir mentalmente cualquier situación agradable. Por ejemplo, podemos ver fotos de un lugar que nos guste y después practicar imaginando que lo visitamos y pasamos allí un rato agradable. Al evocar emociones positivas, provoca también en la persona un mayor bienestar tras la relajación. Por lo tanto, su uso con personas mayores tendría efectos beneficiosos para su salud física y mental.

En eldersarea creemos que la tecnología puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, fomentando el envejecimiento activo y facilitando ciertas tareas habituales. ¿Utilizas alguna nueva tecnología en tu trabajo diario en gerontología?

Para empezar, siempre que imparto un taller, lo hago usando Power Point. Además, en uno de los centros de mayores donde he estado (y voy a menudo de visita) intervenimos en estimulación cognitiva con un programa de ordenador táctil llamado Gradior. A los mayores les gusta mucho e incluso algunos discuten por ser los primeros en “jugar” con el ordenador. Por último, en Cruz Roja, donde voy como voluntaria una vez por semana, estamos impartiendo un taller de iniciación a las nuevas tecnologías, ya que creemos que es muy importante para las personas mayores la adaptación a los cambios de la sociedad.

Las personas mayores demandan una mayor independencia con garantías, ¿consideras que no estamos aprovechando el potencial de la tecnología para ayudarles en este sentido? ¿Cómo podemos avanzar en ello?

Creo que, en este sentido se podría hacer mucho más. Se invierte tiempo y recursos para un envejecimiento activo, se promociona también el uso de las nuevas tecnologías para ello, pero no llega a todos los mayores que se podría llegar. No se dedican los suficientes recursos y creo que se debería hacer mejor, porque hay una gran brecha tecnológica que va a producir mucho sentimiento de soledad. Las tecnologías están cada día más presentes en nuestra vida diaria, pasamos el día pegados al móvil con el Whatsapp, por ejemplo, y nuestros abuelos no suelen entender la mitad de las conversaciones sobre Facebook, Twitter o Whatsapp. Yo lo estoy observando en mis reuniones familiares. Se quedan aislados en las conversaciones y, si esto aún no pasa mucho, sí va a pasar en muy poco tiempo, a no ser que se introduzca aún más a nuestros mayores en estas tecnologías.

Por supuesto, las nuevas tecnologías son importantísimas para mantener a nuestros mayores el mayor tiempo posibles en sus casas, ofreciendo seguridad y conexión con el mundo exterior. Este es un aspecto muy importante también, en el que ya está trabajando.

Podríamos trabajar en ello también usando más los ordenadores desde las asociaciones u organizaciones como Cruz Roja, mediante el voluntariado, por ejemplo, yendo a casas de personas mayores una vez a la semana para explicarles y ayudarles a solventar problemas con el ordenador. Tampoco me lo he planteado antes, pero el voluntariado puede hacer mucho bien y se puede utilizar en este ámbito.

Para terminar, y siendo conscientes de la importancia de la cultura para una vida plena, queremos seguir una tradición para conocernos mejor por medio de nuestros gustos. Dinos una película, una canción y un libro que eres capaz de revisitar de tiempo en tiempo.

“En busca de la felicidad”, de Will Smith es una película que me motiva ya que el protagonista, a pesar de las adversidades y con su persistencia y alta motivación, consigue su objetivo tras mucho esfuerzo y dedicación. Una canción que me gusta muchísimo, flamenquilla, es “El sabor de la vida”, de Navajita Plateá. Por último, un libro que siempre tengo a mano y del que leo partes de vez en cuando es el famoso libro “Fish”, de Stephen C. Lundin, Harry Paul y John Christensen.

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Envejecer en positivo

Huertos terapéuticos en residencias


Post de Inforesidencias.com
Comparto con vosotros un post de Inforesidencias.com que me ha gustado mucho.He visto huertos en residencias, pero no los había visto elevados para que todos puedan participar.

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En el primer viaje que organizó Inforesidencias.com a Suecia para ver cómo funcionaban allí las residencias tuvimos la ocasión de visitar el “jardín de los sentidos”, un espacio exterior en una residencia en el que todo estaba pensado para que una persona mayor experimentase con la vista, el oído, el tacto y el olfato (el gusto no lo tocaban).  Así, habíadiferentes texturas en el suelo para que al caminar se notase que algo iba cambiando; flores aromáticas y de muchos colores; árbloles cuyas hojas sonaban al viento y muchas plantas situadas en unas jardineras elevadas que dejaban las plantas a una altura que permitía a cualquiera poder tocar la tierra, o las mismas plantas sin agacharse.

Huertos terapéuticos

Han pasado diez años desde ese primer viaje y ahora ya resulta común encontrar jardines terapéuticos y huertos terapéuticos en residencias.Recientemente ha sido noticia que cuatro residencias de la Comunidad de Madrid han implantado este tipo de huertos en sus jardines: “Se trata de una iniciativa que pretende mejorar la calidad de vida de los residentes, mediante la lucha contra el aislamiento fomentando las salidas a los espacios exteriores, potenciar las capacidades personales para favorecer la autonomía y la autorrealización, al tiempo que crea espacios de trabajo que rompan la rutina y estimulen la ilusión.” Ver noticia.

Para quien éste le parezca un tema interesante, recomendamos un artículo científico publicado en la revista Neuropsycological Trends de Diciembre de 2012 titulado “Implicando a empleados y residentes de residencias para personas mayores en el diseño de jardines terapéuticos mediante la técnica del focus group“.

 

Disfrutar la vida puede retrasar el envejecimiento del cerebro


Madrid. (EUROPA PRESS).-

En los últimos años diversos estudios han demostrado que mantener el cerebro activo a lo largo de su vida, ya sea a través de la lectura, la escritura o juegos de inteligencia, ayuda a mantenerlo joven. El neurocientífico y catedrático de Fisiología Humana de la Universidad Complutense de Madrid, el doctor Francisco Mora, añade la necesidad de disfrutar de la vida y no sucumbir a lo que él califica como el “apagón emocional“. En su opinión, el “apagón emocional” que se suele producir tras la jubilación, entre los 50 y 60 años, “es el inicio del fin de la vida”, porque, según ha explicado en una entrevista a Europa Press, “se pierde la emoción que es la energía que nos mantiene vivo, puede alimentarse desde fuera o por lo que se ha vivido”, y, para conseguirla, “hay que dejarse llevar”.

Este divulgador, autor del libro ¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro?, afirma que el cerebro se puede mantener joven siempre que sigamos unas pautas dentro del estilo de vida, ya que “la contribución de la genética puede estar en un 25 por ciento, el cerebro depende en un 75 por ciento en el estilo de vida que cada uno desarrolle”. Por tanto, añade, “en las manos del ser humano está el envejecer con éxito, lo que significa sin enfermedades y defendiendo las capacidades cognitivas, para que, al menos, no haya ninguna alteración grave hasta bien avanzados los 90 años”.

 

Pero, ¿qué pasa con la genética?. Ante esta pregunta recuerda que “los genes mutados que nos predisponen a las enfermedades tienen que expresarse por un estilo de vida, si conociésemos qué estilos de vida no debemos mantener no tendríamos algunas enfermedades. Nuestra riqueza nos está haciendo un mal en vez de un bien. Hay que cambiar”. “La mejor manera de tener un órgano activo es utilizándolo, ya que el cerebro envejece en las partes que se han trabajado”, y para ello habría que buscar gimnasios de cerebros. Desgraciadamente, manifiesta, “la sociedad se ha acomodado a valores y normas que influyen en el envejecimiento del cerebro”.

Empieza por aprender un idioma

Este experto tiene las claves, son 12, y asegura que la ciencia ha “constatado” que son efectivas para producir e enriquecer el proceso de envejecimiento. La gran mayoría son consejos emocionales que estimulan la mente. Así, dentro de la lista, sólo se puede ver el hábito de fumar como práctica nociva que recomienda eliminar. El primer punto hace énfasis en la necesidad de comer menos y de modo saludable. “La población está sobre alimentada, producimos radicales libres que son un daño para el cerebro y el resto del cuerpo”, por tanto la restricción calórica es uno de los instrumentos que “aumentan el numero de neuronas nuevas en áreas que tiene que ver con la memoria”.

En segundo lugar, aconseja hacer ejercicio físico aeróbico con regularidad porque oxigena el cerebro y entran sustancias que lo rejuvenecen. Además, advierte, “el cuerpo está diseñado para correr y saltar, desde que nos hemos hecho sedentarios padecemos muchas más enfermedades”. El tercer punto es ejercitar la mente, aunque aquí se puede ver una gran relación con el resto de punto porque para ello recomienda seguir los siguientes puntos: viajar mucho, no vivir solo y adaptarse a los cambios sociales.

Les siguen procurar no vivir con estrés y con desesperanza, dar sentido a la vida con agradecimiento, alcanzar la felicidad de las pequeñas cosas, evitar el “apagón” emocional y disfrutar de un sueño placentero “solo con la luz del cielo”. Recomienda seguir estas claves a cualquier edad y aconseja, como primer paso, aprender un idioma nuevo, sobre todo si se supera los 40 años se convierte en un estimulo para mantener al cerebro activo. “Es una manera de exigirse asimismo, que es lo que el cerebro requiere.

El cerebro requiere desafíos como el de aprender y memorizar, esto ayuda a cambiar el cableado del cerebro para bien; además aprender un idioma es emocional porque alguien que a partir de los 50 años tiene la capacidad de aprender un idioma nuevo, es digno de admiración”, concluye. 

http://www.lavanguardia.com/salud/20120217/54256034633/vida-envejecimiento-cerebro.html

 

Beneficios psicológicos del ejercicio físico. #EnvejecimientoActivo


Además de los beneficios para la salud que trae consigo la realización de ejercicio físico, también se ha observado que la salud física percibida correlaciona negativamente con la aparición de cuadros depresivos (Mella et al. 2004), con lo cual, la práctica continuada de ejercicio podría prevenir la aparición de depresión en personas mayores, por las sensaciones positivas que trae consigo la realización de ejercicio. 

Este aspecto es importante, dadas las continuas pérdidas a las que se enfrenta la persona mayor en su vejez, pérdida de amigos y familiares, pérdida de capacidades, etc. Por ello es de vital importancia potenciar los aspectos positivos que conlleva la vejez, como es el aprovechamiento del tiempo libre para vivir experiencias positivas. En concreto, la realización de ejercicio físico influye positivamente en la salud mental, como he comentado, propiciando un aumento en la autoestima global de la persona, su autoconcepto, sensación de autoeficacia y la satisfacción con la vida. Además,  correlaciona negativamente con el estrés, la ansiedad y la depresión, con lo cual, a mayor realización de ejercicio físico, menor estrés, ansiedad y depresión.

Pero además de estos beneficios, también mejoran la atención, concentración y memoria. Un ejercicio que se podría hacer es ir fijando nuestra atención en todo aquello que vamos viendo mientras realizamos ejercicio y, una vez finalizado, intentar recordar todo aquello que hemos ido viendo (niños jugando, tienda de ropa, mujer paseando a su perro, etc.). 

Para potenciar las sensaciones positivas de la realización de ejercicio, se puede realizar junto con otras personas, mientras se van intercambiando opiniones, experiencias, potenciando las relaciones sociales y previniendo la soledad. 

¡Feliz lunes!

Silvia Adame Fernández

Psicóloga especializada en Gerontología. Envejecer en positivo